La comunidad boliviana paseó sus tradiciones por Luján
Ed.Impresa//Como ocurre cada primer domingo de agosto, el pasado fin de semana tuvo lugar la tradicional peregrinación que despliega todo el colorido de la cultura andina.
Luján fue sede de la 55ª peregrinación de la colectividad boliviana como muestra de devoción a la Virgen de Copacabana, patrona del vecino país. Esta nueva edición se realizó bajo el lema "Somos familia, somos pueblo de Dios al servicio de la vida"; y reunió a familias, comunidades, jóvenes y danzarines, en una verdadera fiesta de colores y tradiciones con orígenes ancestrales y sincretismo católico.
La celebración en honor a la "Mamita de Copacabana", tal la denominación popular dada por la comunidad boliviana a su patrona, contó con la participación de Toribio Porco Ticona, obispo-prelado de Corocoro, en representación de la Conferencia Episcopal Boliviana.
Tres veces al año la colectividad boliviana peregrina a Luján para venerar a su patrona, la Virgen de Copacabana, cuya imagen se encuentra en la cripta de la Basílica Nacional de Luján.
Después del mediodía, cuando tuvo lugar la misa central, los visitantes desplegaron todo el color que caracteriza la muestra de fe. Los danzarines, llegados desde distintos puntos del país, mostraron sus dotes para el baile con la música de trompetes, trombones, cornos y redoblantes. En distintos sectores de la zona basilical confluían los sonidos del altiplano andino con base de cumbia.
En los balcones coloniales del patrimonio edilicio que ocupa las cercanías del templo, abundaban las banderas de Bolivia, mientras que peregrinos y bailarines agitaban el estandarte que representa a los pobladores originarios del altiplano. La Wiphala -resignificada por muchos sectores como símbolo de las clases explotadas, oprimidas, humilladas y marginadas- muestra una variedad de colores en su composición que tienen su origen en la descomposición de los rayos solares. La misma variedad de tonos que reflejaron las indumentarias de los peregrinos-bailarines.
La historia de la Virgen de Copacabana se remonta al 2 de febrero de 1583, en plena conquista española. Ese día, la población homónima recibió la imagen religiosa. En la actualidad, el santuario ubicado en la aún pequeña localidad limítrofe con Perú y rodeada por el Lago Titicaca, es uno de los más antiguos del continente. La peregrinación de agosto se realiza en Luján desde 1956.