Sábado//0tra tragedia en las calles de Luján. Tres jóvenes chocaron contra un camión en Santa Rosalía y Santa Sofía. El conductor de la moto murió en el acto. Uno de los acompañantes falleció minutos después en el hospital. El otro se encuentra en estado desesperante.
Un joven que conducía una moto de baja cilindrada murió en el acto mientras que otros dos muchachos que lo acompañaban sufrieron heridas gravísimas al quedar debajo de las ruedas de un camión de la empresa La Serenísima. El tremendo siniestro tuvo lugar en la esquina de Santa Sofía y Santa Rosalía, aproximadamente a las 11.20 de este sábado.
De acuerdo a testimonios que este medio pudo recabar en el sitio del accidente, la moto circulaba por Santa Rosalía en dirección a Rodolfo Moreno mientras que el camión, un Ford 1517 de la línea Cargo (GNC 052), lo hacía por Santa Sofía en sentido a calle Santa Elena. Las dos calles son mano y contramano. Los vecinos dijeron que los accidentes son habituales. Ninguno de los tripulantes de la moto llevaba casco. En la esquina prácticamente no se advierten huellas de frenado.
El joven que conducía la moto se llamaría Ezequiel Rivero, tendría 22 años y murió en el acto como consecuencia de importantes lesiones en la cabeza. Su cuerpo permanecía este mediodía en el lugar a la espera de la llegada de los peritos de rigor y ante un importante número de vecinos que se acercaron al lugar.
En tanto, los otros dos jóvenes -de entre 17 y 20 años- se llamarían de apellido Sánchez y Chalier y fueron llevados por una ambulancia de Bomberos Voluntarios al Hospital Municipal en estado desesperante. Minutos después, allegados a las víctimas dejaron trascender que otro de los jóvenes habría fallecido a poco de arribar al centro público de salud local.
Todas las víctimas residen en el barrio San Juan de Dios e iba a jugar un partido de futbol. El camión acababa de descargar lácteos en un supermercado chino ubicado a pocas cuadras y estaba a punto de finalizar su recorrido habitual.
Una de las personas que iba en el camión relató a este medio no haber visto nada pero sí haber escuchado un fuerte ruido que lo asemejó, en un primer momento, al sonido que provoca la carrocería cuando arrolla una rama. El camión transitó con la moto debajo de sus ruedas traseras unos 20 metros hasta detener la marcha. Para entonces, Rivero ya estaba muerto y sus dos amigos tirados en el pavimento en estado desesperante.