Martes//Por estos días, los trabajadores cumplen su primer aniversario al frente de la planta ubicada en la ruta 5. Mientras los telares mantienen su marcha, la cooperativa teje el sueño de la expropiación. Esta semana se presentará un proyecto en la Legislatura bonaerense.
A pesar de la quiebra decretada en febrero de 2010, en las instalaciones de Vandenfil se tejen, fundamentalmente, sueños. La resolución judicial que parecía marcar el final de una historia iniciada en 1951, significó en realidad un nuevo e inédito capítulo para la textil ubicada en la ruta 5. Ahora, son los trabajadores los que marcan el rumbo de la empresa.
Luego del cimbronazo inicial, los empleados que sobrevivieron al vaciamiento de la industria, que incluyó la acumulación de cuantiosas deudas salariales y de cargas sociales, encontraron una manera de hacer realidad el derecho a trabajar.
Así surgió la idea de conformar una cooperativa para reactivar Vandenfil, con el apoyo del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores. Ese proceso de organización duró varios meses. En la etapa final se ajustaron los engranajes del sistema productivo, cuestión que también llevó su tiempo. La paciencia y la constancia de los obreros cumplen por estos días su primer año de vida. A fines de abril del año pasado, la textil volvía a ponerse en marcha.
EXPRÓPIESE
Por el momento, la cooperativa "Ex Vandenfil" alquila las instalaciones, a partir de la autorización dada por la jueza María Gabriela Vasallo. A contramano del sin sentido común que en casos de quiebra suele dejar en la calle a los trabajadores, en la disposición firmada por Vassallo se aclaraba que "en la empresa se conjugan intereses que exceden los meramente privados de los acreedores y el deudor: aparece el interés público, verdadero motor del crecimiento de la comunidad". Para la jueza, la empresa constituye "una fuente de trabajo para un alto porcentaje de la población del Municipio, tanto en forma directa cuanto a través de la incidencia que tiene en otros rubros industriales y comerciales comprometidos en su curso productivo".
Actualmente son 45 los trabajadores que están al frente de Vandenfil. El próximo y gran sueño apunta a lograr la expropiación de la planta a favor de la cooperativa. Para eso cuentan con el asesoramiento de Luis Alberto Caro, presidente del Movimiento de Fábricas Recuperadas. Los tiempos políticos y legales parecen jugar a favor de los trabajadores sin patrón: el año pasado se reformó la llamada Ley de Quiebras, y las modificaciones facilitan la continuidad productiva a favor de los empleados. Esta semana será presentado el proyecto para que la Legislatura bonaerense sancione una ley que defina el futuro de la empresa a favor de los trabajadores (ver "El panorama es auspicioso").
EL CIVISMO recorrió las instalaciones de la ahora ex Vandenfil. Mario Sberna sintetizó que durante el primer año de gestión obrera "la producción levantó muchísimo".
En cuanto a la expropiación, el presidente de la cooperativa, Santiago Giachino, explicó que están avanzados los trámites correspondientes para lograr el paso que otorgaría seguridad a los trabajadores.
Además de la producción diaria, los miembros de la cooperativa intentan fortalecer las capacitaciones para lograr una más eficiente administración de los distintos aspectos que hacen al manejo de la fábrica. En el camino transitado, los trabajadores se han visto obligados a familiarizarse con términos que les eran completamente ajenos en la etapa anterior, cuando trabajaban bajo relación de dependencia. Esta nueva realidad incluye tecnicismos como sistema de administración, facturación, remito, cuenta corriente, saldo de caja, caja diaria o caja semanal.
"Todos estamos aprendiendo cosas. Y a la vez estamos afirmando todas las normas de calidad. Técnicamente las cosas se están haciendo muy bien. Hay muy buena respuesta de los clientes. Uno de los puntos clave es la capacitación. Hay mucha gente que nos está ayudando con esto. La experiencia ha sido muy buena, porque hemos podido cumplir con los trabajos y la calidad de la producción", expresó Giachino.
Otra de las claves apunta al destino dado a las ganancias obtenidas de la producción. Para los integrantes de la cooperativa resulta fundamental, a pesar de la tentación y necesidad de mejorar los sueldos, realizar inversiones para mejorar aún más el estado de las máquinas. Al respecto, Sberna explicó que en casos como los de Vandenfil, "el patrón deja una fábrica en muy mal estado, y la clave es hacer el retiro de dinero indispensable para los sueldos y el resto invertirlo en el buen estado de la maquinaria".
Las decisiones se toman en asambleas que, si no median circunstancias imprevistas, se realizan cada 15 días. "Armoniosamente bien", respondieron entre risas Sberna y Giachino al ser consultados sobre la convivencia diaria entre los integrantes de la cooperativa. Luego, sin risas de por medio, Sberna explicó que "más que discusiones fuertes no hubo, nadie se fue bruscamente, aunque sí podemos tener discusiones fuertes, porque cada cual tiene su punto de vista, somos 45 personas que estamos trabajando y eso implica 45 formas distintas de pensar". A modo de síntesis, en este año de producción los trabajadores manifestaron haber logrado "una relación muy buena" y que eso se manifiesta en los resultados alcanzados.
"El panorama es auspicioso"
El abogado Luis Alberto Caro encabeza el Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores. El espacio reúne a distintas empresas que actualmente continúan su actividad productiva bajo administración obrera. El Movimiento acompañó el trabajo realizado por la cooperativa Ex Vandenfil prácticamente desde el momento de su conformación. Caro es el asesor legal de los trabajadores lujanenses, y se encarga de elaborar el proyecto que buscará lograr la expropiación a través de una ley de la Legislatura. Consultado por EL CIVISMO, el abogado informó que la propuesta será presentada esta semana.
- ¿En qué instancia se encuentra el pedido de expropiación?
- Estamos en los trámites preliminares, reuniendo la documentación. Posiblemente se presente en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. La Legislatura tiene que dictar una ley.
- ¿La modificación de la Ley de Quiebras favorece la posición de los trabajadores de Vandenfil?
- Lo que cambió es el panorama político. Hoy los legisladores están mucho más proclives a definir expropiaciones. Ya hicieron 100 en toda la provincia, eso significa que son buenos tiempos.
- ¿Cuáles son los tiempos legislativos para estos casos?
- Por lo general esto demanda entre dos y tres meses. El panorama es auspicioso, es muy bueno. Por eso la semana próxima estaremos presentando el proyecto.