Sergio Denis, el eterno seductor de la canción, hizo vibrar a sus fanáticas

Martes//Con simpatía y espontaneidad, el cantante repasó el sábado, en el Teatro Municipal, muchos de los temas que lo consagraron. Una sala casi repleta, en su mayoría de mujeres que durante décadas han seguido su trayectoria, recibió con alborozo y cordialidad contagiosa al cantante.

Es su música y una particular manera de expresión que superaron barreras en el tiempo para constituirlo en un verdadero icono de la canción.
Y como siempre sucede, en cada nueva presentación, no estuvo solo.
Una sala casi repleta en su mayoría de mujeres que durante décadas han seguido su trayectoria, recibió con alborozo y cordialidad contagiosa al cantante, cambiando el rostro de la sala que suele albergar en ocasiones las ráfagas y el estruendo infernal de la estética del rock.
Desde el momento mismo en que apareció de blaizer color crudo, camisa blanca, jean y zapatos blancos, Sergio Denis volvió a revelarse ante el público como el eterno seductor, o el muchacho natural, llano, sincero y auténtico, que empuñando un micrófono o guitarra en mano, se dispuso a recibir esas innumerables muestras de afecto que supo conquistar con su música a lo largo de los años.
Con sorprendente energía, sonrisa clara y sinceridad al hablar con el público, el cantante, en este nuevo encuentro, volvió a revelar su capacidad para conquistar a todos por igual, aunque hay que señalar que es su personal timbre y sus canciones los que terminan por atrapar.
Iniciado el recital, muy pronto la sala se invadió de esa voz ronca de barítono que supo erigirse en un tiempo en una de las voces más hermosas y sólidas de nuestra música popular, aunque hoy sigue manteniendo esa expresión vibrante y cálida que formó y forman parte de su personalidad.
El público espera de él esas canciones sanas, sin posturas que supo crear y entregó a lo largo de los años. Y motiva al mismo a plegarse en coros que no desafinan y pasan a formar parte misma del espectáculo. Un tema tras otro, se dibujan en los labios de la mayoría de los asistentes, que no temen en plegarse a acompañarlo con sus letras. Sergio no defrauda. Trae consigo todos aquellos títulos que inundaron de alegría los tiempos de distintas generaciones, que no olvidan y recurren a él para remozar otros años.
Los primeros temas y aquellos que aluden a "la vida vale la pena" o "que bien se te ve", o "cada vez que sale el sol" y "Vive", formaron parte del programa, aplaudido en todo momento, que se vio enmarcado por un equipo instrumental de cuatro músicos impecables que lo acompañaron e hicieron vibrar con sus sonidos.