Los 39 Escalones, de la mano del humor y del suspenso
Domingo//Es una novela de John Buchan, llevada al cine por Alfred Hitchcock y adaptada para teatro por Patrick Barlow. Con dirección de Manuel González Gil y un destacado elenco se presentó días atrás en el Teatro Trinidad Guevara.
La obra teatral fue desarrollada por Fabián Gianola, Fabián Mazzei, Fabiana García Lago y Nicolás Scarpino, quienes desde el inicio hasta el final crearon un clima donde el humor y las risas fueron también los protagonistas de esta atrapante historia.
Con una gran producción, los cuatro actores se encargaron de contar la película que trata de asesinatos, espías y persecuciones. Casi 50 personajes interpretados por cuatro actores -desafío que marca sus tallas- pasaron por el escenario atravesando constantemente cambios de ropa, de actitud y de voces en las diferentes escenas.
La escenografía se mostró de estética simple pero muy eficaz para contar la historia. Compuesta de cuatro baúles, cuatro sillas, una puerta, una ventana, dos escaleras y un sillón, entre otros recursos, dio marco a la obra donde todo fue hecho en tono de humor. Los juegos de luces y sonidos junto con la musicalización también aportaron lo suyo para dar dramatismo, suspenso y la porción de risas que desde el cartel aseguraba el elenco.
LA NARRATIVA
La historia cuenta que un hombre de vida aburrida conoce a una misteriosa mujer que dice ser espía. Cuando la lleva a su casa es asesinada. Antes de que pueda darse cuenta, el hombre se encuentra perseguido por una organización llamada Los 39 Escalones que no le perderá pisada en una cacería humana por todo Estados Unidos, con un final tan atrapante que deja impactado al público.
El film que narra la misma historia data de 1935 fue dirigido por Alfred Hitchcock basado en la novela de aventura Los treinta y nueve escalones, de John Buchan; protagonizada por Robert Donat y Madeline Carroll. Sin embargo, ha habido tres importantes versiones cinematográficas del libro. Pero la original, de Hitchcock, ha sido la más aclamada de todas ellas y continúa siéndolo.
Hitchcock da libre paso a su imaginación y a su fantasía y alterna pasajes de gran dramatismo con otros de comedia satírica. Muestra a los espías traidores a Inglaterra como grandes burgueses. La denuncia de enemigos interiores es una constante en su filmografía, para quien el espionaje es una extensión de la guerra civil.
La adaptación teatral es un texto creado como la combinación perfecta de una obra maestra de Hitchcock, una novela de espías y una comedia desopilante. Lleva además 3 años en cartel, 750 funciones y 200 mil espectadores, cifras notables que hacen que los personajes sean logrados con precisión. Estuvo en cartel en más de 20 países en el mundo; ha sido galardonada con dos premios Tony y un Laurence Olivier.