Caso Islas: prisión preventiva para un primo de la joven asesinada en Los Laureles
Ed.Impresa//Luego de meses sin mayores novedades, a fines de mayo fueron detenidos dos jóvenes. Uno, primo de la víctima, permanece preso. Esta semana la Justicia le dictó la prisión preventiva. El fiscal cree que en el crimen actuaron al menos tres personas.
El asesinato de la joven Verónica Romina Islas, ocurrido el 21 abril de 2008, vuelve a dar un giro: a fines de mayo fue detenido un primo de la víctima bajo la pesada acusación de "homicidio agravado", mientras que esta semana la Justicia dispuso la prisión preventiva por considerarlo comprometido con el crimen.
El nuevo y, por el momento, único detenido se llama Fabián Islas, tiene 21 años y vive en Los Laureles, el mismo barrio donde fue cometido el asesinato. En caso de ser encontrado autor del homicidio le podría corresponder prisión perpetua.
El 27 de mayo, a raíz una investigación que lleva adelante el fiscal Oscar Reggi aunque ahora con la colaboración de personal policial de la Patrulla Rural, Fabián Islas fue arrestado. Hacía dos días que había sido padre. Desde entonces, quedó alojado en Luján Primera pero en los próximos días será trasladado a una unidad penitenciaria donde permanecerá privado de la libertad hasta que se lleve a cabo el juicio y se determine si es responsable o no tiene nada que ver con el grave delito que se le imputa.
La detención de Islas se produjo días después de que la intendenta Graciela Rosso mantuviera una reunión con vecinos en Los Laureles. En esa oportunidad, resurgió el reclamo para que el caso se esclarezca. Aunque algunos buscan relacionar la detención con aquella visita de campaña, quienes conocen de cerca la causa aseguran que es imposible mezclar una cosa con la otra.
Lo cierto es que la Policía procedió a detener a dos jóvenes. Uno llamado Pedro, quien enseguida recuperó la libertad. El otro es Fabián Islas y su situación judicial parece estar mucho más complicada. Quienes lo conocen, aseguran que es incapaz de matar una mosca pero esta semana la familia recibió una carta en la cual le notifican que Fabián seguirá preso.
La prisión preventiva -llamada también prisión provisional- es una medida cautelar de carácter personal que afecta el derecho de libertad personal durante un lapso más o menos prolongado, la cual sólo procederá cuando las demás medidas cautelares fueren insuficientes para asegurar los objetivos del procedimiento penal.
Cuando se dicta la prisión preventiva, el imputado o acusado de un delito es obligado a ingresar en prisión, durante la investigación criminal, hasta la celebración del juicio. Esto se hace cuando existe un riesgo de fuga que puede poner en peligro el cumplimiento de la pena en el caso de que el juicio finalizase con una sentencia de culpabilidad.
Allegados al imputado creen que es un nuevo chivo expiatorio, como ocurrió a los 100 días del crimen cuando el 31 de julio la Policía detuvo a un joven de apellido Lipuma. Al poco tiempo, recuperó la libertad de manera tan silenciosa como proporcionalmente inversa fue la difusión de su arresto.
La defensa de Fabián Islas intentó conseguir su excarcelación pero hasta ahora la Justicia no dio lugar al pedido. No obstante, asegura que no hay pruebas consistentes sino "indicios endebles" en su contra.
BATALLA JUDICIAL
Por lo pronto, la batalla judicial iniciada por el fiscal Oscar Reggi se inclina a favor del titular de la UFI 13. Cuando Lipuma fue detenido también la Policía lo llevó a Islas pero en calidad de testigo. En una primera instancia, Fabián habría incriminado a su amigo de ser el autor material del crimen. Sin embargo, en sede judicial luego se desdijo y hasta habría manifestado que esa acusación la habría hecho bajo actos de coerción policial como amenazas y presuntos apremios ilegales. Lipuma se vio favorecido ante esta nueva declaración y a los pocos días recuperó la libertad, aunque sigue involucrado en la causa.
Por su parte, fiscal Reggi le restó importancia a estas supuestas anormalidades que rodearon la detención de los dos amigos por parte de la fuerza policial y pidió al Juzgado de Garantías 3 de Mercedes que ordene la detención de Islas.
Al juez Eugenio Lisciotto los argumentos no le parecieron convincentes y denegó la solicitud. Reggi insistió y apeló la resolución. La Cámara de Apelaciones consideró arbitraria la decisión del juez de Garantías, cambió de criterio y terminó por darle la razón al fiscal Reggi en virtud a la calidad de la prueba que elevó el fiscal.
A todo esto, la investigación siguió adelante. Sobre la base de averiguaciones efectuadas por la Policía en el barrio Los Laureles y un estudio de ADN, concluyeron que Fabián Islas podría estar vinculado con el homicidio.
Según pudo saber EL CIVISMO, la hipótesis del fiscal Reggi es que el crimen habría sido cometido por tres personas: Islas, Lipuma y un tal Pedro que también vive en Los Laureles y al momento del hecho era menor de edad.
Ayer, la defensa del detenido esperaba conocer los fundamentos de la prisión preventiva y los resultados que arrojó el análisis de ADN. Se especula que ésta sería la prueba más relevante que tiene la Justicia a la hora de determinar si Fabián Islas debe permanecer preso al menos hasta el día que se lo someta a juicio.
"La prueba que hay es muy endeble. Nadie lo vio cerca de la víctima ni hay rastros de él en la víctima. Sólo está pendiente la prueba de ADN. Tampoco hay motivos para que asesinara a esta chica. Nunca se encontró el arma homicida. Tenemos indicios endebles pero ninguna prueba directa que lo incrimine", insistió a EL CIVISMO la defensa de Fabián Islas.
Datos al margen
El primer sospechoso del crimen fue un joven conocido por el apodo de Gary. Este sujeto cuenta con al menos media docena de causas por robo y vivía con la familia de Romina Islas. El robo de un celular habría provocado un distanciamiento. La víctima y la familia habrían sido amenazadas luego por Gary. En la causa, aparecería como dato que Gary cumplía las amenazas.
Al momento del crimen, Gary se encontraba en Buenos Aires haciendo un tratamiento aunque gozaba de salidas permanentes.
La familia de víctima, según pudo saber este medio, cree que el móvil del crimen se debió a una venganza pero no tendrían intención de acusar a nadie en particular por temor a una venganza ya sea por quienes continúan viviendo en Los Laureles como contra un hermano de Romina que está preso.
Gary con Fabián Islas no se juntaban pero sí con Lipuma y con un tal Pedro.
El presunto asesino nunca se habría ido del barrio Los Laureles. A pesar de ser primos, Fabián y Romina no tenían un trato frecuente.