El arquero Eduardo González

Viernes//A veces un deportista elige una carrera pero no un destino, que siempre está supeditado a los distintos avatares de la vida. ¿Qué es de la vida de Eduardo González?

Corría el año 1995 cuando de la mano de Luis María Nicosia, Eduardo González llegó para defender el arco de Luján y ser el titular por delante de Daniel Coqui. Tal vez en ese momento la mayoría de los lujanenses conocieron a este guardametas de muy buenas condiciones bajo los tres palos y excelente contextura física. Sin embargo la historia de Eduardo González comenzó a escribirse en la categoría 1973 de San Demetrio (hoy San Bernardo); jugando de número cinco dio sus primeros pasos con la pelota en sus pies. Una tarde, ante la ausencia del arquero, tomó la posta y se adueñó de un puesto que nunca más dejaría.  
Enterado del buen momento del arquero, Luis María Nicosia intentó sumarlo a las inferiores de Luján en los primeros años de la década del noventa, aunque Eduardo González, de la mano del “Pato” Contreras rindió una prueba en San Lorenzo de Almagro y no la desaprovechó. En El Cuervo jugó en casi todas las categorías (Séptima, Sexta, Quinta y Cuarta) hasta llegar a la Tercera División en donde fue dirigido por el ex árbitro Ricardo Calabria. En el año 1993, San Lorenzo firma un convenio con Deportivo Armenio por medio del cual esa institución se convertía en filial del conjunto de Boedo y Eduardo González, junto a otros compañeros, pasó a jugar en la Primera B Nacional, aunque en todos los partidos salió como arquero suplente. En el año 1995, y tras luchar por conseguir el pase, llegó a Luján de la mano de Luis Nicosia quien no le había perdido pisada. En Luján jugó una sola temporada (1996/1997); luego, tras el alejamiento de este entrenador, llegó Oscar “Pacha” Castro en dupla con “Gurí” Orlando. En ese equipo lujanense jugaban entre otros Alejandro Marmo, “El Cabezón” Arce, Raúl Amorín Vázquez, Alejandro Navarro, Roque Germán Burella, Javier Brayotta, Miguel Pombo y “El Enano” Saracco. Ese equipo terminó luchando los primeros puestos y clasificando al Reducido. Sus buenas actuaciones en el arco de Luján lo catapultaron a la Primera A en donde recaló en Deportivo Español. En ese año (1998) se produjo un conflicto entre la entidad Gallega y los arqueros Gustavo Campagnuolo (hoy en Racing Club) y Pontirolli (hoy en Quilmes) y Eduardo González debutó de manera oficial en la máxima categoría del Fútbol Argentino. Jugó cuatro partidos: contra Platense, Rosario Central, Huracán de Corrientes (ganó Español y se salvó del descenso) y Estudiantes de La Plata. En el conjunto “Pincha” se desempeñaba en aquel entonces Martín Palermo, quien le convirtió dos goles de cabeza en un partido que finalizó 4 a 0.
Un empresario lo convenció de emigrar a México, pero se frustró esa posibilidad y sin muchos lugares optó por aceptar la propuesta de Ricardo Calabria para desempeñarse en la Primera B Metropolitana en El Porvenir. Si bien arrancó como titular, luego alternó con Dubra y pese a que el conjunto de Gerli logró el ascenso al Nacional B, Eduardo González eligió buscar otro destino. Su último equipo fue Alvear Fútbol Club de la Liga Pampeana de Fútbol, a donde iba a jugar los fines de semana y para mantenerse en forma entrenaba con el plantel de Luján en el predio del barrio San Emilio. Allí jugó por cuatro temporadas hasta que decidió colgar los guantes.
Hoy, con 36 años de edad, Eduardo González aprovecha la elasticidad y reflejos que le dio el arco para jugar con amigos partidos de paddle en tanto que su actual oficio consiste en el reparto de muzzarella.