Viernes//La propuesta comenzó a funcionar en uno de los galpones de la empresa recuperada por sus trabajadores luego de la quiebra de 2010. Con el nombre de Sumantex, el emprendimiento agrupa a seis personas que cimientan sus sueños en la solidaridad y el trabajo conjunto.
Las instalaciones de Vandenfil cuentan con una nueva experiencia cooperativista. A partir de la quiebra de la empresa decretada en febrero de 2010, un grupo de trabajadores decidió reactivar la fábrica, pero esta vez bajo control obrero. Ese camino parece consolidado a través de la Cooperativa Ex Vandenfil, una experiencia que se encuentra cerca de lograr la expropiación de la empresa, gracias a un proyecto legislativo que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados Bonaerense, con el voto unánime de los legisladores.
En los últimos meses, otro sueño comenzó a florecer en la planta industrial de la ruta 5. Se trata de la Cooperativa Sumantex, dedicada a la confección textil. Esa propuesta está integrada por seis personas, y tuvo como puntapié el trabajo conjunto entre la Municipalidad y la Cámara Textil de Luján para "promover la conformación de cooperativas que agreguen valor a la producción local de tejidos planos y generen nuevos empleos genuinos para trabajadores lujanenses".
Las hermanas Adriana, Verónica, Ángela y Patricia Amarilla son el componente femenino de la experiencia. Pablo Manuale y Sebastián Zucchi aportan el lado masculino: "Buscamos que las iniciales de los apellidos conformaran el nombre de la cooperativa, pero quedó Suman(tex) porque nosotros pensamos que la experiencia se tiene que ampliar y sumar más gente", explicaron.
La propuesta llegó a los futuros cooperativistas desde la Subdirección de Promoción de la Economía Social del Municipio, "porque nosotros venimos de tener talleres de costuras y en ese momento estábamos sin trabajo". Ese primer acercamiento se produjo en diciembre del año pasado. Un mes después, las conversaciones abarcaron a los trabajadores de la ex Vandenfil, instancia donde surgió la posibilidad de contar con un lugar para plasmar el incipiente sueño cooperativo.
"Este lugar la Cooperativa Ex Vandenfil lo cede a nosotros por un año. A cambio tenemos que brindar algún servicio, como limpieza o mantenimiento, en el marco de un acuerdo cooperativista. Nos abrieron las puertas para que podamos trabajar, fue un gesto inmenso de generosidad. Hemos charlado mucho con ellos, están muy contentos por nuestro emprendimiento. Siempre vienen a ver si necesitamos algo, todos con muy buena onda", explicaron.
Los impulsores de la nueva propuesta miran con atención la experiencia acumulada por la cooperativa que logró frenar el remate de la propiedad y la pérdida definitiva de los puestos de trabajo. Al respecto, comentaron que "vamos viendo cómo la ex Vandenfil va tratando de sortear las dificultades que tiene, eso nos sirve para aprender".
Sumantex suma un mes desde su instalación en la textil de la ruta 5, un tiempo que tiene a sus integrantes todavía abocados a ultimar los detalles de funcionamiento: "Estamos intentando concretar con la Cámara Textil para empezar a confeccionar sábanas. Tenemos trabajos más pequeños para empezar a generar el primer dinero. Pero la idea es que la Cámara Textil nos facilite el material o nos conecte con proveedores", especificó Adriana.
Pablo Manuale, quien se sumó sobre el final a la charla que los integrantes de Sumantex mantuvieron con este medio, no ocultó su entusiasmo sobre la proyección que puede tener el trabajo conjunto entre cooperativas. En ese sentido, expuso que "estamos hablando, todavía muy incipientemente, de reabrir la tienda que funcionaba antes en la fábrica, con telas proveídas por la Cooperativa Ex Vandenfil y nosotros armar productos".
"Todo se puede lograr si trabajamos unidos y de manera solidaria. Estamos muy contentos, porque en momentos donde hay mucho individualismo, uno busca unirse y armar algo conjunto. Eso es algo poco común, porque generalmente se apunta al "sálvese quien pueda", pero eso es imposible, porque somos seres sociales y solos no podemos. Hay gente que critica sin saber, porque se opina sin entender de qué se trata esto. Nosotros estamos todos los días desde las seis de la mañana porque hay tantas ganas y necesidad de hacer cosas", sintetizó Manuale.
Los cooperativistas apuestan al trabajo con pymes y no ocultan el agradecimiento que sienten hacia sus propias familias, sostenedoras de la experiencia: "Tenemos que agradecer también a nuestras familias, porque nos bancaron en todo este proceso. Todos tenemos chicos y no es fácil. Nos dieron una mano importante con las instalaciones. Una vecina nos regaló una heladera, todos nos dieron una mano".