La parroquia Santa Elena festeja medio siglo de existencia
Ed.Impresa//Agosto es el mes de la santa patrona de barrio El Quinto. La procesión por las calles está prevista para el martes 18. Habrá una muestra de fotos y el cierre será con un gran almuerzo familiar en el Salón Parroquial.
Con una gran chocolatada, juegos y entretenimientos para los niños que este domingo festejaron su día, la comunidad de la parroquia Santa Elena dio comienzo a una serie de actividades programadas durante todo agosto con motivo de celebrarse el 50º aniversario del templo situado en José María Pérez y Rodolfo Moreno, barrio El Quinto.
Este mes también se celebrarán las fiestas patronales. Esto ocurrirá el martes 18 cuando se realice la Santa Misa en la que "se pedirá especialmente por los colaboradores vivos y difuntos", según apuntan desde la parroquia.
Pero antes, los colaboradores de la parroquia tendrán su homenaje. Será el sábado próximo, desde las 14.30, compartirán un chocolate en el día de la Asunción de la Santísima Virgen. El encuentro tiene por objeto agasajar a los pioneros que impulsaron la construcción del templo parroquial. Luego, a las 18 habrá misa y posteriormente quedará inaugurada una exposición fotográfica en el Salón Parroquial.
Para el sábado 22, a las 10, está prevista la asamblea ordinaria de Acción Católica Argentina de Santa Elena. El domingo, a las 16, se llevará se llevará a cabo la procesión por las calles del barrio con la imagen de Santa Elena y la Santa Misa Solemne. Al finalizar, habrá una merienda a la canasta en el Salón Parroquial. Por ultimo, el sábado 29 tendrá lugar la gran tallarinada familiar en el Salón Parroquial con la actuación de artistas populares.
¿QUIÉN ERA ESTA SANTA?
Para saber quien era Santa Elena hay remontarse al año 330. Fue famosa por haber sido la madre del emperador que les concedió la libertad a los cristianos, después de tres siglos de persecución, y por haber logrado encontrar la Santa Cruz de Cristo en Jerusalén.
Nació en el año 270 en Bitinia (hacia el sur de Rusia, junto al Mar Negro). Era hija de un hotelero, y especialmente hermosa. A esas tierras llegó un general muy famoso del ejército romano, llamado Constancio Cloro, se enamoró de Elena y se casó con ella. De su matrimonio nació un niño llamado Constantino que se iba a hacer célebre en la historia por ser el que concedió la libertad a los cristianos.
Cuando ya llevaban un buen tiempo de matrimonio el emperador de Roma, Maximiliano, ofreció a Constancio Cloro nombrarlo su más cercano colaborador pero con la condición de que repudiara a su esposa Elena y se casara con la hija de Maximiliano. Constancio, con tal de obtener tan alto puesto repudió a Elena. Y así ella tuvo que estar durante 14 años abandonada y echada a un lado. Pero esto mismo la llevó a practicar una vida de santidad.
Al morir Constancio Cloro, fue proclamado emperador por el ejército el hijo de Elena, Constantino, y después de una fulgurante victoria obtenida contra los enemigos en el puente Milvio en Roma (antes de la cual se cuenta que Constantino vio en sueños que Cristo le mostraba una cruz y le decía: "Con este signo vencerás"), el nuevo emperador decretó que la religión católica tendría en adelante plena libertad (año 313) y con este decreto terminaron tres siglos de crueles y sangrientas persecuciones que los emperadores romanos habían hecho contra la Iglesia de Cristo.
Constantino amaba inmensamente a su madre Elena y la nombró Augusta o emperatriz, y mandó hacer monedas con la figura de ella, y le dio plenos poderes para que empleara el dinero del gobierno en las obras buenas que ella quisiera.
Elena, que se había convertido al cristianismo, se fue a Jerusalén, y allá, con los obreros, que su hijo, el emperador, le proporcionó, se dedicó a excavar en el sitio donde había estado el monte Calvario y allá encontró la cruz en la cual habían crucificado a Jesucristo (por eso la pintan con una cruz en la mano).
Santa Elena, aunque era la madre del emperador, vestía siempre con mucha sencillez y se mezclaba con la gente pobre y aprovechaba de todo el dinero que su hijo le daba para hacer limosnas entre los necesitados. Era piadosa y pasaba muchas horas en el templo rezando. Hizo construir tres templos en Tierra Santa: uno en el Calvario, otro en el monte de los Olivos y el tercero en Belén.