Denuncian el pésimo estado del órgano de la Basílica
Miércoles//Hace años que no funciona y fueron vanos los giros de fondos o proyectos para restaurarlo. Hoy, luce tapado de polvillo proveniente de las tareas de refacción de la Basílica. El deterioro de un instrumento único, de inconmensurable valor.
Bajo el título "Vergüenza nacional e internacional", circuló esta semana un mail que incluye una decena de fotografías que tornan irrefutable la denuncia sobre el estado de abandono total en el que se encuentra el órgano de la Basílica Nacional "Nuestra Señora de Luján"
El artefacto musical, de un valor inconmensurable y considerado el más relevante de Hispanoamérica, se encuentra tapado de tierra y polvillo generado en las obras de refacción del templo.
Según destacan en su web Rafael Ferreyra y David Merello "el órgano Mutin Cavaillé-Coll de la Basílica de Luján es un instrumento verdaderamente importante debido a lo complejo e interesante de su mecanismo. Representa una concepción única ya que es la síntesis de los elementos sinfónicos románticos y los nuevos ideales neoclásicos que Charles Mutin comenzaba a introducir en sus trabajos antes que cualquier otro constructor de órganos".
"Este instrumento tuvo su período de esplendor entre 1944 y 1974 cuando Juan Bautista Milanese, un notable organista italiano graduado en el "Conservatori Benedeto Marcello" de Venecia se convirtió en el organista titular de la Basílica. Después de aquello, el órgano nunca más recibió el mantenimiento adecuado y su estado actual es cercano al de un instrumento mudo", agregan.
En gran cantidad de ocasiones se dieron pasos para concretar su reparación y, de hecho, hasta se destinaron fondos, pero nunca se logró el objetivo.
Cuentan, además, que el más importante restaurador de órganos de Francia, Jean Renaud, se ofreció a venir a la Argentina a asesorar a quienes en el futuro tuvieran la restauración en sus manos. Sin pretender cobrar un peso, sólo pedía un pasaje de avión. Pero su ofrecimiento cayó en saco roto.
Hoy el estado del órgano del templo es prácticamente terminal. Y quienes conocen de cerca la historia temen que exista animosidad en el deterioro para incrementar el presupuesto de su restauración.