El periodista Pablo Llonto disertó en Luján

La actividad, realizada el lunes, formó parte del Mes de la Memoria, bajo la convocatoria del Colectivo de Comunicadores y Periodistas de Luján.

Como parte de las actividades programadas durante el Mes de la Memoria, a 40 años del golpe cívico-militar, el periodista y abogado Pablo Llonto disertó, el lunes, en la Biblioteca Jean Jaurés. La convocatoria estuvo a cargo del Colectivo de Comunicadores y Periodistas de Luján, recientemente creado, y contó con una gran cantidad de público que colmó las instalaciones de la calle Lavalle.

El invitado analizó el rol de los medios de comunicación durante la dictadura y también brindó un cuadro de situación de las causas judiciales que se tramitan por crímenes de lesa humanidad, muchas de las cuales cuentan con el aporte de Llonto desde su condición de abogado.

A modo de introducción, el periodista saludó la conformación del Colectivo de Comunicadores y Periodistas ya que “la esperanza de transformar al periodismo y a la comunicación viene de la mano de la gente joven”.

“Desde hace varios años vienen surgiendo más colectivos de nuevos periodistas y comunicadores que apuntan a romper con los viejos modelos de ese periodismo dominante que constituye una prensa al servicio de los grandes poderes, y además al servicio de los golpistas de siempre. Muchos periodistas pensamos necesaria la ruptura con ese viejo periodismo, el combate de ideas con ellos. Cuando nos hablan de unir a los argentinos, desde el periodismo no queremos unirnos a ellos, no queremos estar en un mismo medio que Magnetto, que los Mitre, no queremos estar con Massot y la Nueva Provincia, allá ellos”, expuso.

En cuanto a la temática de la charla, Llonto consideró que “lo interesante de mirar hacia atrás es que nos permite observar que muchos periodistas de aquellos años aún están ocupando importantes lugares en los medios de comunicación”.

“Una de sus expresiones es Joaquín Morales Solá. Y también hace tiempo que nos sorprenden algunos compañeros que habiendo sido militantes de organizaciones guerrilleras o partidos políticos de izquierda, hoy están profundamente del otro lado, disparando desde el otro lado”, dijo, y se refirió a un reciente artículo de Alfredo Leuco en el diario Clarín “burlándose de los organismos de derechos humanos y diciendo que hay que crear nuevos organismos de derechos humanos y propone avisos clasificados en los diarios para que se formen esos nuevos organismos”.

Llonto consideró que el periodista cumple un rol político: “Nos llevó un tiempo darnos cuenta de eso. Aprendimos que el periodismo y la comunicación son actividades políticas, porque cada vez que se hace periodismo, se hace política. Nunca existió el periodismo independiente, incluso cuando ellos fundaron sus medios, lo hicieron con objetivos políticos. En las últimas décadas vinieron con el discurso del periodismo independiente, y nosotros salimos a romper con esa posición, a decir minga con el periodismo independiente, nosotros nos consideramos periodistas que tenemos una ubicación y un rol político que cumplir”.

MEDIOS Y DICTADURA

“Estoy convencido de que no hubiese ocurrido tamaña represión si el rol de al menos un medio hubiera sido distinto en la Argentina. No digo que no hubiesen existido los desaparecidos, pero estoy seguro de que algunos secuestros y desapariciones se hubiesen podido evitar. Nuestra prensa casi no tiene ejemplos para dar. No tenemos una prensa que podamos rescatar, decir que había 50 diarios en todo el país resistiendo a la dictadura. Son casos aislados, quizás el ícono fue el compañero Rodolfo Walsh”, introdujo.   

Para Llonto, en tiempos de dictadura “los medios y los periodistas tenían posición política, que era apoyar al golpe, a la represión y guardaron silencio”.

“Luego empezaron a decir que se portaron de esa manera porque tenían miedo. ¿Qué pasa en una sociedad cuando el periodista tiene miedo? La sociedad está a merced de ese miedo y encima quienes tienen la obligación de vencer ese miedo para dar un paso más, no lo hacen. Tema interesante para debatir. También nos preguntamos cuánto dura el miedo en un periodista. ¿Y en Malvinas también tenían miedo? Porque todos los medios se enrolaron en el triunfalismo de la dictadura y nos engañaron diciendo que estábamos ganando. En el 82 ya había bastante posibilidad de decir la verdad, al menos sobre la guerra. Por eso decimos que existió un periodismo muy compenetrado ideológicamente con los objetivos económicos de la dictadura”, opinó.

A continuación, Llonto expuso imágenes y videos de aquellos años. En primer lugar, reprodujo una pregunta que Magdalena Ruiz Guiñazú le realizó a Videla durante una gira por Estados Unidos. En la filmación se escucha a la periodista criticar la denominada “campaña artiargentina”, argumento utilizado por la Junta Militar para desestimar las denuncias que, en todo el mundo, se realizaban por las violaciones a los derechos humanos que se repetían en el país.

También mostró un video de las Madres de Plaza de Mayo en declaraciones a la televisión holandesa durante el Mundial 78, donde una de aquellas mujeres pedía, casi suplicaba, la ayuda del periodismo ante el silencio de los organismos estatales y religiosos: “Es sin dudas la imagen de nuestra profesión. Le estaba diciendo que el periodismo es la última esperanza, y eso es el periodismo, la última esperanza de los que no tienen voz, de los que están perseguidos en cualquier parte del mundo. Esta escena es una lección de periodismo y destaca la importancia que hubiera tenido la prensa argentina, pero no estaba ahí”.

Llonto expuso, además, un editorial de la revista La Semana, firmado por el periodista y empresario Jorge Alberto Fontevecchia. En ese texto, se expresaba que el Mundial había servido para mejorar la imagen del país en el exterior. Por otra parte, el invitado denunció el rol de Adepa (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas). En ese sentido, destacó que “mientras los empresarios de los medios hablaron durante el anterior gobierno de falta de libertad de expresión, en 1979 Adepa decía que existía libertad de prensa en Argentina”.

Como parte de su exposición a partir de casos concretos, puso en escena una supuesta carta que durante la estadía en Argentina el capitán de la selección holandesa, Ruud Krol, le escribió a su hija. “No tengas miedo, papá está bien, tiene tu muñeca y un batallón de soldaditos que lo cuidan, que lo protegen, y que de sus fusiles disparan flores. Diles a tus amiguitos la verdad: Argentina es tierra de amor. Algún día, cuando seas grande, podrás comprender toda la verdad”, finalizaba el texto publicado por la revista El Gráfico. Sin embargo, el futbolista “nunca le escribió esa carta a su hija”.

“Esta carta fue inventada por la revista El Gráfico. Esta carta generó un revuelo en la delegación holandesa, encima en Holanda hubo una campaña para que la selección no viajara en repudio a la existencia de una dictadura en Argentina. En Holanda hay dos documentales hechos a partir de esta carta. Esta carta nunca fue desmentida por la revista El Gráfico. Esto es una de las mayores vergüenzas de nuestro periodismo durante la dictadura”, sentenció Llonto.

Como cierre, el invitado se refirió a un hecho ocurrido en septiembre de 1976 y que fue difundido por los medios de comunicación como uno de los tantos casos de “caída de subversivos”. El diario Crónica tituló “Cinco sediciosos abatidos”. Llonto explicó que en las informaciones periodísticas de ese momento no aparecieron los nombres de los ‘terroristas’ abatidos.

“Con el regreso de la democracia se supo que los ‘terroristas’ fueron Roberto Lanuscu, Matilde Lanuscu (ambos militantes montoneros), Robertito (6 años), la nena (4 años) y Matilde de seis meses de edad. Esos eran los cincos sediciosos abatidos”, recordó Llonto. Los restos de esas víctimas fueron encontrados en el cementerio de Boulogne, con el regreso de la democracia. Sin embargo, ahí se constató que la bebé de la familia había sido robada. “Todavía no fue encontrada y forma parte de los 400 nietos que faltan recuperar”. 

 CAUSAS

Como abogado de varias causas contra los responsable del terrorismo de Estado, Llonto dijo que si bien “las causas van a seguir, sí estamos notando, por parte de algunos Juzgados y de parte del gobierno macrista, que se usan distintos mecanismos para entorpecer”.

“Hoy a la mañana estuvimos en el Hospital Posadas, donde la ola de despidos anda por los 300 compañeros, entre ellos siete compañeros que formaban parte del colectivo de memoria del Hospital, que venían ayudando con testimonios para las causas. El gobierno de Macri está apuntándole a lugares de memoria específicos, para despedir o desarmar los equipos de investigación. Judicialmente lo que sí notamos es que varios jueces empezaron a lentificar aún más las causas, como parte de una decisión política no escrita pero que se nota”, sintetizó.

 

Punto de inicio

Antes de las palabras de Llonto, desde el Colectivo de Comunicadores y Periodistas explicaron que “se ha tomado un camino diferente al que se traza cuando se funda una organización de corte gremial o sindical de trabajadores de prensa, de manera que no apuntamos a lograr una representación del conjunto de los periodistas de la ciudad, aunque esto no impida la apertura e interrelación con otros periodistas, comunicadores e interesados en proyectar políticas comunicacionales, mediante modos de participación y cooperación que enriquezcan la actividad periodística”.

“El Colectivo de Comunicadores y Periodistas de Luján pretende, inicialmente, ser una agrupación con participación activa en la realidad de la ciudad y se conforma con integrantes que, siempre con necesarios matices, coincidieron en: la preocupación por el contexto periodístico, la intención de una militancia comunicacional y el reconocimiento de actores comprometidos en esta tarea. En ese camino, entendemos que los derechos a la libertad de expresión y a la información no constituyen un patrimonio exclusivo de comunicadores y periodistas sino que, por el contrario, se trata de derechos de la sociedad toda y en especial de la clase trabajadora”, se expresó.