Comenzó el juicio por el crimen de Cantello

En el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil dio inicio el juicio oral urgente pero no público contra los menores acusados por "homicidio agravado". Algunos testigos pidieron no cruzarse con los familiares de uno de los imputados.

Comenzaron a ser juzgados “Nico” y “Chucky”, los menores imputados por “homicidio agravado” del kiosquero Agustín Cantello, hecho que sacudió a la comunidad de Luján el 13 de agosto del año pasado.

El juicio oral urgente pero no público arrancó el martes por la mañana en el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil Nº 1 de la ciudad de Mercedes que preside el juez Luis Cesar Torcolleti. Pasadas las 10, por la Sala de Audiencia comenzaron a declarar los testigos, previos paso por Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil 16.

En principio están previstas dos jornadas de debate y fueron citadas una docena de personas, aunque este plazo es estimativo y podría reducirse a una jornada en caso que las partes no consideren relevante algún testimonio o, por el contrario, extenderse según el tiempo que se tome en Tribunal al momento de escuchar a los testigos.

A las 10.06 ingresó “Nico” al Tribunal. Llegó en una camioneta blanca sin ninguna inscripción que pusiese ser identificada  de una fuerza de Seguridad o Servicio Penitenciario. Estaba esposado y acompañado por un policía de civil. Lo esperaba su padre -que alcanzó a darle un beso-, la madre y la hermana, quienes al ver la presencia de EL CIVISMO se pusieron visiblemente nerviosos y comenzaron a increpar a este periodista y a amenazar a la fotógrafa al tiempo que la joven exigía un “permiso” para tomar fotos en la vía pública.

El padre, por su parte, esgrimió que la presencia de este medio era para “hacer publicidad”, mientras la madre reprochó por haber publicado una foto de su hijo cuando practicaba boxeo. El dolor de la familia Caro quedó de manifestó cuando en repetidas ocasiones recordaron al abuelo de “Nico”, quien recientemente perdió la vida al ser arrollado por un tren en las vías del Ferrocarril Sarmiento.

El padre sostuvo que su hijo no tuvo intención de cometer un crimen, sino que se trató de un “accidente”, en alusión quizás a que al joven se le habría escapado el tiro cuando estaba cometiendo el asalto en Kiosco Max, ubicado en Lavalle al 800.

A todo esto, algunos testigos pidieron como condición para declarar que no se encuentren presentes los familiares de los imputados, en particular la familia Caro, por temor a algún tipo de represalia. En tal sentido, en las puertas del Tribunal una mujer mayor expresó entre sollozos tener miedo ante la presunta presencia de allegados de los acusados que estarían aguardando en grupo -habló de “patota”- a la vuelta de la esquina de calles 29 y 34.  Los policías asignados en el lugar debieron intervenir para calmarlos.

En tanto, desde la Defensoría indicaron que depende lo que dure la primera jornada de debate se sabrá si continúa el Tribunal escuchando declaraciones o si se abre un paréntesis hasta el día de los alegatos, paso previo al fallo.

En cuanto a la resolución, tampoco hay un plazo fijado. La sentencia podría conocerse dentro de 15, 30 o 60 días a partir de la culminación de la etapa de debate.

En el Fuero de Responsabilidad Penal indicaron que la fiscal Laura Ricchini pedirá que sean  condenados, aunque el monto de la pena, en caso de ser encontrado culpables, no se sabrá hasta que los imputados cumplan la mayoría de edad, hecho que ocurrirá antes que finalice este año.

Una vez que cumplan 18 años, se realizará un nuevo juicio para establecer los años que deberán pasar en la cárcel común. Mientras tanto, seguirán privados de la libertad.

A todo esto, trascendió que también serán juzgados por varios robos más -se habla de cinco hechos- que habrían cometido en los días previos al atraco que terminó con el asesinato a quemarropas de Agustín.