Darío Montaña envía: "Una cuadra completa de lotes, cuyo propietario ha talado árboles de grandes dimensiones y allí jamás se ha limpiado, aunque el Municipio haya incluido al barrio San Cayetano en el cronograma de limpieza. Al depósito de troncos se añade ahora el inmenso yuyal que crece en torno a ellos, más la basura arrojada por vecinos, lo que hace de esto una verdadera cueva de roedores, mosquitos y reptiles, más un olor nauseabundo".