EL CIVISMO cumple 101 años

Tras dejar atrás una serie de festejos conmemorativos por el Centenario de su fundación, EL CIVISMO continúa su marcha y renueva su compromiso informativo con la comunidad de Luján.

Tras dejar atrás una serie de festejos conmemorativos por el centenario de su fundación, EL CIVISMO cumple hoy 101 años de vida. Profundizando nuestro compromiso informativo con la comunidad de Luján, nos proponemos seguir avanzando en las mejoras de nuestras ediciones impresa y digital, como así también de nuestras redes sociales, con el propósito de seguir dando respuesta a los miles de lectores que quieren conocer las noticias de la ciudad al instante.

Historia

La primera edición de EL CIVISMO se publicó el 3 de febrero de 1916, con un cuerpo de dos hojas y como defensor del ideal político de la Unión Cívica Radical. Tuvo como fundador y orientador a José María Pérez, mientras que su hermano Inocencio se convirtió en su primer director.

Antes de sumarse a las filas radicales, José María había pertenecido al Partido Conservador. Él costeó la vida de EL CIVISMO de su peculio personal, haciéndolo desde el primer número y durante mucho tiempo. Seis años antes de fundar EL CIVISMO, alcanzó la Intendencia Municipal, cargo que no pudo ocupar al ser intervenida la Comuna por el Poder Ejecutivo provincial. En diversas oportunidades fue electo para la misma función, que ejerció en los años 1913-1914, 1924-1925 y 1926-1927. En el caso de Inocencio, entre 1921 y 1962 ocupó sucesivamente importantes cargos públicos: fue inspector de Rentas en la ciudad de Chivilcoy, interventor político en la provincia de Mendoza, electo concejal, tres veces diputado provincial y otras tantas legislador nacional.

En sus inicios, EL CIVISMO se imprimía en los Talleres Gráficos “Damiano”, de la calle Reconquista 365 de la ciudad de Buenos Aires. Desde ese lugar los ejemplares llegaban a Luján dos veces por semana para su distribución, los jueves y domingo. A su vez, tenía su Dirección y Administración en una casa ubicada en San Martín 172, propiedad de la familia Lazzeri. Fue justamente don Walterio Lazzeri, como dibujante, quien diseñó el nombre de EL CIVISMO que figuraba en la tapa de aquel periódico que nació el 3 de febrero de 1916.

En 1937, cuando Inocencio Pérez se alejó de la Dirección, el cargo fue ocupado por don Juan Carlos Márquez, quien, niño aún, había ingresado en el periodismo y en él concluyó su vida. Era periodista aunque él lo negara: “Declaro -escribió un día- que no me considero periodista. Para serlo es necesario poseer conocimientos de los que carezco, pues apenas soy urdidor de algún suelto intrascendente o borroneador de cuartillas en las redacciones de algunos diarios”.

Como consecuencia de una enfermedad ocasional que sufrió Juan Carlos Márquez, la conducción del periódico pasó a manos de Claudio Alberto Gorriarán. Su inclinación periodística lo vio trabajando y creando revistas y periódicos locales. Fue fundador de la revista “Acción”, que dirigió con Saúl Olivieri. Egresado de la Escuela Normal, nunca ejerció el magisterio pero sí se dedicó activamente a la política. Enrolado en la Unión Cívica Radical, en la fracción sabatinista, fue electo concejal municipal y, más tarde, senador provincial.

En 1964, ante el fallecimiento de Juan Carlos, la Dirección de EL CIVISMO pasó a manos de Juan Carlos Márquez hijo. De niño, a los 13 años, había comenzado a trabajar junto a su padre en la imprenta, a la que ya concurría cuando era estudiante. Así aprendió el oficio de tipógrafo, fue conociendo todas las tareas que hacían a la impresión de un periódico y también las relacionadas con las artes gráficas que allí se realizaban.

Tras su sorpresivo fallecimiento, el 25 de enero de 1972, se hizo cargo de la Dirección del periódico María Mercedes Márquez, la hija mayor de Juan Carlos Márquez. A pesar de su juventud (tenía tan sólo 21 años), continuó la responsabilidad de conducir un periódico con tanta identidad en la ciudad. Más tarde también se sumó la otra hija, Verónica Márquez. Hoy, otra nueva generación de la familia, representada en los hijos, impulsan los nuevos aires del bisemanario, siendo su actual director Ezequiel Gigante.

Cambios

A lo largo de sus 100 años de historia, EL CIVISMO experimentó cambios de sede y también tecnológicos, principalmente vinculados a las tareas de impresión. Hacia 1920, José María Pérez adquirió una imprenta en Navarro que hizo trasladar a Luján, mudándose a una vieja casa propiedad de don Federico Coduras, en San Martín 193.

Años después su sede se trasladó a una casa ubicada en la calle Italia, entre Lavalle y San Martín, que había sido construida en 1901. Posteriormente, EL CIVISMO ocupó el edificio de la esquina de Italia y Lavalle 401, donde permaneció hasta su traslado definitivo a la calle Dr. Muñiz 654, en agosto de 1968, donde actualmente funcionan la dirección, redacción, administración y talleres gráficos.

En cuanto al sistema de impresión, entre los procesos más antiguos de los sistemas conocidos figuró la impresión plana, realizada a través de tipos (letras) sueltas que formaban el texto sobre un componedor o a través de líneas de plomo. Luego, la linotipo reemplazó a esos tipos sueltos. En este caso, el linotipista debía encargarse de copiar la información y escribir en la linotipo, que fundía lingotes de plomo. Los moldes iban al crisol, donde estaba el plomo derretido, y las letras se grababan al revés, en el borde del molde, saliendo frías y compactas.

Las primeras máquinas de EL CIVISMO fueron totalmente manuales y había que poner cada pliego de papel con la mano. Posteriormente, el sistema se agilizó con la adaptación de un motor casero para que los pliegos pudieran pasar automáticamente, y en 1962 se compró una impresora automática plana de origen italiano, marca Nebiolo, la cual, para algunos trabajos, se continuó utilizando hasta junio de 1981. Con esta máquina se necesitaban aproximadamente treinta horas corridas para imprimir el periódico de veinte páginas, a razón de 1.800 pliegos de una cara por hora, tardando tres horas promedio para cada tiraje.

A mediados de 1980 comenzaron los ensayos y el aprendizaje del sistema de impresión en frío llamado offset. La primera impresora fue una Cabrenta y luego comenzaron a incorporarse las Garaventa, que hoy están en funcionamiento. Con este sistema, las galeras de texto salían impresas directamente de una componedora electrónica de textos que almacena en su memoria lo escrito; o de una fotocomponedora que fotografía el texto (letra por letra) a velocidad de dígito, siendo controlado el material escrito a través de una pantalla visora que el operador de la máquina tiene delante suyo.

En el 2011 llegó la última gran incorporación al taller gráfico: una Nebiolo de dos cuerpos. A partir de allí, luego de una adaptación estructural que llevó varios meses, EL CIVISMO pudo cumplir el sueño de imprimir su portada a color, además de suplementos y otras publicaciones. Además, se llevó a cabo un rediseño integral del bisemanario que se sostiene hasta nuestros días.

Festejos

Para conmemorar nuestros primeros 100 años de vida como medio de comunicación, se desarrollaron distintas actividades durante todo el año pasado

El puntapié inicial tuvo lugar el miércoles 6 de abril, con un importante acto protocolar que se llevó a cabo en las instalaciones del Complejo Museográfico Enrique Udaondo. Ese mismo día quedó inaugurada una exposición de fotografías que integran el archivo de EL CIVISMO, trabajo de carácter itinerante que luego recaló en distintos barrios y localidades del partido, además de escuelas de todo el distrito.

Las actividades también incluyeron un ciclo de charlas que se propusieron acercar a la comunidad de Luján las reflexiones de periodistas y especialistas de comunicación de renombre nacional, como parte de un debate que tuvo como eje el rol de los medios masivos de comunicación.

Por otra parte, el Museo Udaondo también fue sede de un ciclo de cine, y la Biblioteca Jean Jaures albergó un taller de periodismo y se realizaron diversos sorteros entre los lectores del diario.  

Por último, las notas publicadas comenzaron a ser firmadas y, a su vez, se efectuaron cambios en las denominaciones y perfiles de las secciones, con la incorporación de nuevos ejes temáticos.