Entre 1952 y 1970, el destacado intelectual y político lujanense por adopción publicó en El Civismo una serie de artículos que reconstruyen la cultura de nuestro pueblo. Hoy, sus herederos compilan estos textos en seis libros con el objetivo de que Luján conserve parte de su historia.
¿Cómo era Luján a comienzos del siglo pasado? ¿Cómo ha sido, incluso años antes, este pueblo reconocido como un importante centro histórico y religioso del país? Caminar la ciudad, palparla, observar sus calles, sus casas, el margen de un río que tantas veces se desbordó y complicó la estructura de una localidad que avanzaba a paso creciente, como las aguas de ese mismo río. Por eso las casas desniveladas sobre 9 de Julio, Ituzaingó y Francia que Federico Monjardín describe en una de sus anotaciones; altas todas, con escalones que trasladaban su desnivel a las veredas y convertían el andar en una odisea.
Esas, posiblemente, hayan sido las inquietudes que motivaron en este visionario intelectual y político, la misión de leer, de escuchar y de escribir. Inquietudes por las que decidió investigar; porque había datos que no estaban en los libros y sí en la gente. “Él decía que había que escuchar a los más viejos porque en ellos había historias que de otra forma se perderían”, cuenta a este medio María Monjardín, nieta de Federico. En su casa, la pila de carpetas y biblioratos reflejan el trabajo periodístico que su abuelo realizó durante muchos años y que publicó durante 18 en El Civismo.
Su columna Luján Retrospectivo se ocupó de eso: de narrar las historias de la cultura popular, de la vida cotidiana y de los habitantes de un pueblo. En esas carpetas de tapa negra, hay anotados temas, nombres propios, posibles historias que el autor creía importantes para conocer nuestra idiosincrasia. “Durante 18 años El Civismo publicó ininterrumpidamente sus artículos sobre historias de Luján hasta el año 70 en que él murió, incluso quedaron muchos temas de los que quería escribir y no llegó a hacerlo”, afirma María. Para llevar adelante este proyecto, Federico Monjardín, intendente en 1928, revisó actas capitulares y municipales, visitó la Biblioteca Nacional, el Archivo General de la Nación, buscó datos en su Luján querido, entre la gente que le contaba anécdotas, en los periódicos de la época, en fotografías y planos que dibujaban las calles que trazarían la fisonomía de las plazas y los barrios. Un mundo que durante treinta años, María y su papá, Raúl, fueron ordenando en series de acuerdo con su temática y transcribiendo, dándole forma a cientos y cientos de artículos que retratan momentos que forjaron la identidad de nuestra ciudad. “Los temas de los artículos van desde los aspectos fundacionales e históricos de Luján como Villa hasta las esquinas y sus edificios, la Cañada de Rocha, las industrias y los catalanes que llegaron huyendo de la fiebre amarilla. Hay una serie sobre los médicos, curanderos y boticarios que había en el pueblo. Historias policiales, dramas de pareja y violencia de género. Y momentos más cercanos cronológicamente, como la historia de la panadería de Lucca y de Rols y la fundación de los bancos. Narra cómo se fue conformando la ciudad de Luján a partir de una aldea con muy poca gente”, explica María. Historias curiosas de personas que vivían entrando el mil novecientos, anécdotas graciosas que involucran a comerciantes y a inspectores municipales, también actos y fiestas, banquetes y condecoraciones. Para quienes son de Luján, cada artículo es un pasaje por el lugar donde ocurrió el hecho que se narra y una oportunidad de imaginarse, sin perderse, ahí mismo.
“Esos artículos, ya él (Federico Monjardín) los iba recortando y pegando en hojas y agrupando por serie. Entonces comenzaba un tema y escribía según la información con la que contaba en ese momento y según su curiosidad. Pero después escribía sobre otro tema y retomaba el anterior, días, semanas o meses después. El lector del diario leía las series en forma desordenada pero en los libros está agrupado, cada serie con los artículos correspondientes. En total, hay alrededor de 90 temas y más de 800 textos”, indica.
En 1985, Raúl Monjardín logró publicar los dos primeros libros tras una minuciosa selección y distribución de las distintas series apuntando a una lectura amena. Pero quedaron tres tomos por organizar y publicar.
En el marco de los festejos de los 100 años del Bisemanario El Civismo y con el apoyo de la Municipalidad que se interesó por este acerbo se inició un nuevo punto de partida… El proyecto lo había retomado María a fines de 2015. Entonces comenzó a coordinar un equipo para realizar las distintas tareas: edición de los textos, corrección, diseño, selección de fotografías y difusión a través de las redes sociales. Durante el año pasado se llevaron adelante estas tareas y, a pocos meses de iniciado el 2017, ya están los 5 libros diseñados, con la totalidad de los artículos publicados en El Civismo, listos para publicar. Y un sexto que es un apéndice que contiene los datos biográficos del autor, la historia de El Civismo, un índice temático, un índice de imágenes, un glosario y la bibliografía general consultada por Monjardín.
La obra se va a publicar completa en seis libros que se venderán en conjunto, al costo de imprenta ya que este es un proyecto sin fines de lucro.
También se está trabajando en el desarrollo de una página web donde se publicarán en pdf todos los tomos y una galería de fotos.
LA VIDA COTIDIANA
En la serie Índices, publicada en el Tomo IV del libro, en el marco de los 12 años de Luján Retrospectivo, Federico Monjardín lleva adelante una revisión de sus artículos facilitando al lector el acceso a cada uno de los temas.
“Las notas fueron saliendo con premura y las más fueron leídas por su autor cuando aparecieron. De ahí no pocos errores de todo orden que, si alguna vez tales notas se concretan en publicaciones revisadas, serán salvados”, se lee en uno de los párrafos que refiere a su trabajo y al valor del relato oral que, si se registrara en otras ciudades de la misma manera que él lo hace en Luján, “se salvarían del olvido infinidad de hechos que permitirían esclarecer no pocos aspectos oscuros del pasado o conocer algunos totalmente ignorados.”
Con esas palabras, Monjardín resume y adelanta la propuesta de este proyecto que hoy se publica. “El que tomó la posta fue mi papá, al que vi trabajar durante años en este proyecto; cuando él murió esto quedó inconcluso y, por mi profesión, que es editar libros, me propuse continuarlo porque si no lo hacía esta información se perdería. Tengo la profesión, el material y un equipo de trabajo que me acompaña”, sostiene María mientras repasa los textos originales ya ordenados en cajas, cada una con un tomo diferente.
GRUPO DE TRABAJO
Trabajaron en la publicación de Luján Retrospectivo: Margarita Fernández de Monjardín (dirección y coordinación general) Ezequiel Gigante (director de El Civismo y editor).
Equipo: Alejandra Giacoia (corrección y edición de textos) Josefina Luchetti (corrección de pruebas de galera) Mariana Luchetti / Sector Archivo y Biblioteca del Complejo Museográfico Enrique Udaondo (relevamiento fotográfico) Lucio Basilis (relevamiento fotográfico) Jorge (Hueso) Richiardulli (dibujos) Natalia Gigante (administración y gestión editorial) Margarita Monjardín (diseño editorial) Lucía Rodríguez (redes sociales) Fernando Gutiérrez (diagramador de contenidos y desarrollo web).