Con una gran convocatoria de público se llevó a cabo la habitual celebración de la Pascua Colonial. El desfile de jinetes se realizó sobre la avenida Nuestra Ciudad de Luján. Como corolario, los fuegos artificiales ganaron el cielo lujanense.
Como cierre de las celebraciones por la Semana Santa, la avenida Nuestra Señora de Luján congregó este domingo por la noche a una multitud que se dio cita para participar de uno de los más tradicionales festejos de esta fecha: la Quema del Judas.
La iniciación tuvo lugar después de la Santa Misa. Pasadas las 20, los asistentes delimitados por vallas dispuestas para el pasaje de los músicos, caballos y jinetes, se reunieron y escucharon, a lo largo del encuentro, la evocación de un Luján de antaño, y el bando mediante el cual, por tradición, fue sentenciado Judas.
Allí, se realizó el desfile de los cabezudos, además de la participación de los centros tradicionalistas y la música de la banda de los Bomberos Voluntarios.
El desfile avanzó por la plaza Belgrano, la avenida Nuestra Señora de Luján hasta 25 de Mayo, donde se quemó el Judas representado por un muñeco de sayón, con un látigo en la mano y en la otra una bolsa con representación de monedas.
En ese muñeco de inmensas proporciones que las llamas consumieron están representados los pecados, el egoísmo o la soberbia que cada uno quiere destruir en la fecha, para reemplazarlos por una forma de vida signada por el amor y la comprensión hacia sus semejantes. En cuestión de segundos, la bengala voló rauda en busca del muñeco colgado frente a la Terminal de Ómnibus. Aunque esta vez necesitó de la ayuda de los Bomberos para que el fuego terminara de ganar al Judas.
Una vez consumido el fuego junto a los cohetes y llamas que se desprenden del muñeco, comenzó el espectáculo de fuegos artificiales que cerró a toda música la celebración de la Pascua Colonial.