Museo de la Colonia: guardián del patrimonio

El espacio no solo permite conocer aspectos de la vida social, productiva e institucional del legendario hospital de la localidad de Open Door. Es también una puerta al estudio de la historia de la medicina y de la psiquiatría, con un archivo codiciado por la comunidad científica.

El Museo de la Colonia Domingo Cabred es mucho más que un espacio para conocer aspectos de la vida social, productiva e institucional del hospital neuropsiquiátrico de la localidad de Open Door. Es también una puerta al estudio de la historia de la medicina en general y de la salud mental en particular, con un archivo invalorable para investigadores de diferentes latitudes.

A partir de un trabajo sostenido y silencioso del profesor Carlos Peñalba, el museo comienza a traspasar las fronteras de la vieja casona que ocupa junto a la portada del nosocomio para acercarse a la comunidad y visibilizar su valor patrimonial. En este sentido, su importancia fue convalidada por sendas presentaciones en la Casa de la Provincia de Buenos Aires y en la Noche de los Museos de la ciudad de Buenos Aires. Semanas atrás, completó su derrotero en el evento análogo local, celebrado en el edificio La Cúpula, sede del Museo de la Ciudad.

Orígenes

En el año 1999, Peñalba se desempeñaba como profesor de Historia en la Escuela Secundaria Nº3, ubicada en la portada de la Colonia. A partir de los cambios en los programas educativos promovidos por la Ley Federal de Educación, la materia Historia era desplazada de los planes de estudio.

“Como yo quería seguir dando Historia, empezamos a trabajar el tema en el marco del Espacio Curricular Institucional (ECI), que proponía abordar temas vinculados a la comunidad. Por tanto en sus comienzos fue un proyecto escolar, que fue pasando por distintas etapas. A medida que tuvimos más tiempo para trabajar nos fuimos abocando a rescatar objetos, clasificarlos, e incluso, en algunos casos, restaurarlos. También recopilamos historia oral, entrevistando a viejos vecinos del pueblo. Y después nos fuimos encontrando con archivos e información que nos sobrepasó”, explicó el docente.

“Yo soy historiador, pero ahí tenemos material que nos puede hablar de trabajos de antropología, sociología, farmacología, una verdadera historia de la medicina. Adentrarse en la información de la Colonia, además, es adentrarse en la historia de la psiquiatría argentina. Incluso se pueden tomar los ribetes de cómo se manejó el tema de la inmigración, las distintas poblaciones de pacientes de acuerdo a los distintos momentos que tuvo el país, una serie de cosas que marcan la potencialidad del archivo de la Colonia. Es material inédito en cierto sentido porque hay muchos hechos inexplorados, porque la mayoría de los trabajos que se han hecho en Argentina están basados en hospitales metropolitanos de grandes ciudades y este es un hospital de campaña, tiene un perfil distinto”, completó.

Preservar

“Haber encontrado semejante cantidad de documentación es lo que ahora requiere mayor interés. Está bueno presentarlo, pero debemos concentrarnos en que, más allá de lo que se exhibe en el Museo, se pueda preservar el archivo y la documentación. Soy un agradecido a los distintos directores de la Colonia, que siempre han apoyado este trabajo, y entiendo que seguramente hay otras prioridades, pero nuestro objetivo es que nada se pierda o se destruya. Para eso sería necesario o bien digitalizar la documentación o bien ponerla a resguardo en lugares más adecuados”, expresó el responsable del Museo.

“Parece mentira que tengamos en ese lugar tantos visitantes de afuera, sobre todo estudiantes que están haciendo investigaciones dentro de la carrera de Psicología o de Enfermería, también de diseño audiovisual a quienes le interesa el patrimonio arquitectónico de la Colonia y el proyecto integral que impulsó Domingo Cabred, con el eje en el autoabastecimiento. La Colonia ya ha sido declarada Patrimonio Arquitectónico de la Provincia, y eso salva la línea estética en los trabajos de restauración que se van realizando”, añadió, al tiempo que subrayó que “ya han venido muchos investigadores, algunos del exterior: Estados Unidos, España, Chile, Colombia, entre otros. De Luján tenemos al querido Norberto Marquiegui”.

Salas

Actualmente el Museo cuenta con cuatro salas, cada uno orientado a un ámbito específico de la vida de la Colonia. “La primera cuenta la historia a través de una gran cantidad de documentación -pueden verse casi 70 historias clínicas-, y la segunda está dedicada a la vida diaria de los pacientes, con el objetivo de exhibir todo lo que producían en el marco de los más de 50 talleres que había para lograr el autoabastecimiento de la institución”.

“La tercera, que nosotros llamamos la Sala de Terapia y Administración, muestra que la Colonia es un hospital autónomo e integral, donde el paciente es tratado más allá de su patología mental, y exhibe también objetos administrativos que tienen que ver con la gestión y la parte burocrática. Por último está la Sala de los Pacientes, ambientada con objetos hechos por ellos mismos, desde esculturas, diseños en hojalata, carpintería, instrumentos de la antigua Banda de Música, e incluso las vestimentas que usaban en Carnaval, cuando la Colonia participaba de las comparsas en Open Door”, precisó Peñalba.

Visitas

“El Museo no es Disneylandia, porque siempre está al borde de lo que uno no quiere ver. De algún modo estamos visibilizando la locura, que es un tema que no suele estar en la agenda. Es un tema incómodo”, reflexionó Peñalba.

Sin embargo, la experiencia de conocer el museo logra romper estigmas y generar experiencias enriquecedoras para visitantes y pacientes. “Este año tuvimos la visita de chicos del Colegio de las Hermanas Vicentinas, y los chicos entraron con cierto resquemor. Después de ver el Museo, recorrimos un rato el predio. Los chicos terminaron jugando al fútbol con los pacientes, compartiendo el picnic. Fue algo hermoso. Incluso algunos de los chicos quieren volver y colaborar con la institución”, contó el docente.

Las visitas pueden realizarse contactándose previamente vía telefónica con el neuropsiquiátrico. También escribiendo a su dirección de correo electrónico. 

Proyección

El trabajo continúa para el profesor Peñalba, quien sigue abocado al ordenamiento y rescate del archivo. “Cuando no tengo gente en el Museo, aprovecho para abocarme a estas cosas. Este año hemos recopilado gran cantidad de fotos en un trabajo que nos llevó más de cuatro años (se exhibieron en la Noche de los Museos)”, indicó Peñalba, en tanto ratificó su propósito de “lograr la preservación de este material”.

Por último, agradeció a las autoridades actuales de la Colonia -María José Danda, María Irene Valle y Juan Pablo Aimale- y a los docentes que lo acompañaron en los inicios del proyecto: Carlos Quilici y Griselda Krauth.