Junto a Fabián García, la dupla participó en kayak Travesía Mixto B en categoría Convencional.
La representante del Club Náutico El Timón, Andrea Bracamonte, sigue haciendo historia en el Paracanotaje argentino e internacional al finalizar por tercera vez la regata internacional del Río Negro, considerada la más larga del mundo y que se desarrolló en 7 etapas desde Cipolletti a Viedma, recorriendo casi 300 km.
La joven estuvo nuevamente acompañada por el palista pampeano Fabián García, que representa a la escuela de Paracanotaje Fuerte San Javier, de reconocido trabajo con personas con capacidades diferentes.
La dupla participó en kayak Travesía Mixto B en categoría Convencional, cumpliendo una excelente labor y logrando el aplauso de las cientos de personas que los recibían en las distintas etapas que se iban desarrollando, cumpliendo un total de más 20 horas de competencia.
“Para la escuela de canotaje de El Timón es un orgullo estar representados por Andrea en unas de las regatas más reconocidas del país y a su vez un ejemplo de fortaleza y voluntad para seguir adelante, nuevamente gracias por llevar nuestros colores por el mundo, colores que sabemos hace ya un tiempo se instalaron también en su corazón”, remarcaron desde la Subcomisión de Canotaje de El Timón.
Desde el gobierno provincial y desde el gremio docente UNTER se destacó una nueva participación de la deportista Andrea Bracamonte en la 42ª edición de la Regata Internacional del Río Negro, con la participación de deportistas de primer nivel de Argentina y otros siete países.
Bracamonte fue medallista parapanamericana en Ecuador, subcampeona sudamericana, y actual campeona Argentina en KL1.
“La regata del río Negro es una actividad totalmente inclusiva. Hay competidores de distintas condiciones, a quienes alentamos y destacamos como ejemplo de superación, disciplina y esfuerzo”, resaltó la presidenta del Consejo Provincial de las Personas con Discapacidad, Laura Balmaceda.
Desde UNTER también se destacó la participación de la atleta paraolímpica y se resaltó que la utilización de una la silla anfibia construida íntegramente en el CET 18 de Villa Regina facilitó en esta edición su participación.
"Un orgullo, gestado en el trabajo cotidiano de docentes y estudiantes de una escuela pública inclusiva", destacaron desde el gremio docente.