Trabajos exploratorios en la Batalla de Olivera

A pesar del mal tiempo, se realizaron excavaciones de trincheras en el puente viejo y recolecciones superficiales en la estación. Los investigadores lograron recolectar cerca de 150 objetos que serán estudiados para determinar su valor arqueológico.

 

A pesar de las malas condiciones climáticas que padeció la región durante todo el fin de semana -y que tuvo particularmente en vilo a la comunidad de Olivera-, el equipo de investigadores encabezado por profesionales de la Universidad Nacional de Luján avanzó con los primeros trabajos exploratorios en el sitio del enfrentamiento armado que constituye un verdadero hito en la historia de la localidad.

Fue el primer paso de un proyecto que busca extenderse en el tiempo y revelar restos arqueológicos de la Batalla de Olivera, una contienda que enfrentó a los ejércitos provincial y nacional, y que terminó zanjando la postergada cuestión de la capital de la República.

La tarea sumó la colaboración de instituciones locales como el Museo “Donato Macagno” y la Fundación “El Remo”. Ambas vienen desarrollando acciones para revalorizar el patrimonio local y visibilizar la necesidad de preservar el “puente viejo”, instalado durante la presidencia de Sarmiento y uno de los escenarios de la confrontación.      

A partir del objetivo de consolidar vínculos con la comunidad local, el viernes por la mañana el equipo de trabajo brindó una charla a alumnos y docentes de la Escuela Secundaria N° 11, y al mediodía se realizó el reconocimiento de los dos lugares a explorar: el puente y la estación de trenes, desde donde fueron evacuadas parte de las tropas bonaerenses al mando del General Arias.

“A la tarde trabajamos en uno de los extremos del puente -el que está sobre la margen izquierda del río- y pudimos hacer dos trincheras de 50 centímetros de ancho por 5 metros de largo. Trabajamos todo el día hasta que oscureció. Usamos tres zarandas y toda la tierra que íbamos sacando la tamizábamos y llegamos a unos 40 centímetros de profundidad. La idea era seguir pero ya no con pala sino con cucharines, espátulas, pinceles y otras herramientas de precisión, pero no nos dio el tiempo”, contó uno de los responsables del proyecto, el arqueólogo Mariano Ramos.

“En los extremos del puente hay unos rellenos que seguramente se hicieron cuando se inauguró el puente nuevo, de modo que tuvimos que llegar a ese nivel. Sacamos cerca de 50 objetos, en su mayoría del siglo XX por lo que pudimos ver a simple vista, pero de todos modos hay que estudiarlos”, detalló.

Ya desde la noche del viernes la lluvia comenzó a caer con fuerza, un factor que obligó a reorganizar los planes. “El sábado fuimos a trabajar debajo del puente para guarecernos un poco de la lluvia y excavamos dos trincheras, una de cada margen, de 50 centímetros de ancho por 3 metros de largo. Al atardecer alcanzamos a hacer una recolección de superficie en el predio de la estación”, amplió el investigador que trabajó en el sitio de la Batalla de Vuelta de Obligado.

Como resultado de las exploraciones, “se extrajeron en total 150 objetos, sobre todo fragmentos, que serán estudiados y clasificados en los próximos días para determinar si alguno corresponde a la época de la batalla”. No obstante, el equipo pretende compensar el tiempo perdido y regresar a la localidad en los próximos días para realizar algunas tareas proyectadas. “Vamos a hacer un registro fotográfico de los ladrillos del puente. Quizás también alguna recolección de superficie o terminar de excavar las trincheras, pero ya no será con un equipo tan grande sino con intervenciones más puntuales”, indicó Ramos.

“Queremos hacer un tratamiento de las bases del puente como si fuera arte rupestre. Lo vamos a fotografiar, a sectorizar y vamos a clasificar todo aquello que nos de información cronológica, especialmente algunas inscripciones que vimos. También hay varias marcas que es probable que sean de balas”, precisó.

El equipo que también integra a profesionales y estudiantes de las universidades de Buenos Aires y Rosario buscará darle continuidad a los trabajos. En este sentido, Ramos señaló que “buscaremos realizar otra campaña a la brevedad. Nos gustaría conseguir fondos para proseguir porque la verdad es que esta primera etapa la costeamos nosotros. No tenemos un proyecto que nos cubra los gastos de trabajo en la localidad”.

Por último, reafirmó su intención de que la iniciativa sirva “para que se preserve el lugar y que no haya intervenciones que lo pongan en riesgo. Nosotros pudimos inspeccionar el puente en detalle y es una estructura que si la mueven o la desarman la destruyen”. Cabe recordar que meses atrás, un grupo de vecinos de Olivera manifestó su preocupación por el futuro del puente que Sarmiento obsequió a su amigo y colaborador Eduardo Olivera, que podría verse afectado por los trabajos hidráulicos que la Provincia prevé ejecutar en la cuenca con el propósito de prevenir inundaciones.

Por tal motivo, se aprovechó la ocasión y “se hizo una nota con la directora del Museo “Donato Macagno” que nuestro equipo firmó y también muchos vecinos, pidiendo la preservación y puesta en valor del puente y la estación, que son dos lugares históricos”. “Esperamos que la Provincia cuando haga obras no toque el puente porque más allá de su valor histórico no tiene columnas y no obstruye el escurrimiento de las aguas”, concluyó Ramos.