Inauguraron el monumento a Madres

Nora Coriñas referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, se refirió en Luján a la primera vez que las madres usaron el pañuelo blanco. Fue durante la inauguración del monumento que las homenajea, a 41 años de aquel hecho.

El monumento a las Madres de Plaza de Mayo, situado en la plaza Belgrano, quedó inaugurado este domingo en Luján. Tras meses de arduo trabajo, retratado en una muestra de fotos de Victoria Nordenstahl y Beatriz Grafia, la escultura simboliza la lucha y resistencia en el reclamo por la desaparición de los hijos. El monumento tiene dos quebrachos que representan a las dos madres de Luján, Ana Aguirre y Rosa Palazzo. El proyecto fue iniciativa del periodista de El Civismo, Nicolás Grande, quien llevó la propuesta a la Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos de Luján, como forma de recordar a las madres al cumplirse 40 años en 2017 del uso del pañuelo blanco. Y fue en esta ciudad, en el marco de la 4° peregrinación juvenil, que se dio este hecho. Presente en el acto de inauguración del monumento, Nora Cortiñas, referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora contó la experiencia que vivieron las madres aquel año de 1977 cuando vinieron a pie a Luján.

“El jueves anterior a la procesión decidimos que teníamos que venir a Luján con los jóvenes, era un buen camino para ir dando testimonio cada una, pensando que eran jóvenes a quienes teníamos que transmitirles qué estaba pasando.  Y partimos en esa caminata que ya era dura para nosotras que tenían cuarenta y algo de años. Dijimos, “nos tendríamos que poner algo para identificarnos” porque el camino era largo y se hacía de noche.  Salía de día, desde Flores, la caminata pero cada una se iba a ir sumando desde donde vivía, algunas de Liniers, Ciudadela, Morón, otras de Castelar; y el pañuelo sería la forma de reconocernos. Entonces nos miramos entre nosotras y dijimos, todos tenemos nietos chiquitos y un pañalcito en todas las casas hay”, relató Nora Cortiñas, y continuó: “Algunas madres terminaron en esta plaza (Belgrano), descalzas, porque ya los pies no les daban más. Parábamos cada tanto, nos hacían masajes en las piernas, ya dispersas. Para encontrarnos nos habíamos hecho unos bastones con los palos de escoba y dijimos, cuando llegamos a la plaza ponemos uno de los pañales atados como banderas y nos ponemos en las esquinas para que, al verlo, las madres se arrimen”

En sus palabras, Nora Cortiñas recordó el papel de la Iglesia Católica durante el terrorismo de Estado y señaló su participación al concurrir a los campos de concentración, bendecir “los aviones de los vuelos de la muerte”, y las armas con “las que torturaban a los hijos e hijas”; y al ser “puente” para entregar a otras familias a los bebés nacidos en cautiverio. Y afirmó que aún hay “alrededor der 500 jóvenes que no tienen su verdadera identidad”. Cortiñas mencionó también a Chela Mignone, mamá de Mónica, al recordar las primeras reuniones que las madres mantuvieron cuando iniciaron sus actividades. “Me acuerdo bien de ella que era tan religiosa y, para conversar, íbamos a la iglesia de Santo Domingo a la vuelta de la Plaza de Mayo y ahí programábamos las actividades. Y ese fue bien el principio, un grupo chico de madres. Y cada día pensábamos “qué más se puede hacer, ¿hicimos todo lo que podíamos hacer?, ¿había más para hacer de lo que hicimos?” Porque pasó de todo, ¿cómo vamos a perdonar? ¿Ustedes creen que podemos reconciliarnos con los genocidas, con los torturadores, con los que se llevaron a los bebés? No, no. Tienen que pasar por la justicia. No es un deseo tener un gesto de venganza, es un compromiso de las madres”, reflexionó, y agregó: “Una desaparición forzada sólo desde el Estado se hace. Por eso tenemos que estar despiertos para decir nunca más, tiene que haber toda la Justicia, toda la verdad, toda la memoria. Y tiene que ser abriéndose los archivos y diciéndonos qué pasó con todos y que nadie quede impune de este crimen horrendo. La desaparición forzada de personas es el crimen de crímenes. Es cuando a una persona se la priva absolutamente de todos sus derechos, no vuelven a saber qué pasó con sus familias y las familia son sabemos qué pasó con ellas”, sostuvo.

Cortiñas descubrió el monumento inaugurado en la tarde del 27 de mayo. Militantes por los derechos humanos, concejales, y vecinos, se sumaron al evento que atrajo la mirada de quienes en ese momento visitaban la ciudad. Analía Gomez, integrante de la Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos de Luján, leyó las adhesiones de la regional capital de la agrupación HIJOS y de la presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

El proyecto del monumento fue  presentado el 19 de julio del año pasado, tratado el 4 de septiembre y aprobado el 6 de noviembre. El diseño de la escultura estuvo a cargo de la artista plástica Beatriz Grafia, junto con Rocío Fernández. Y soldaron, cortaron  y armaron,

Walter Minardi y Víctor Martín, "dos compañeros del movimiento de trabajadores excluidos, la Ctep".  

"Además del trabajo de la Comisión, agradecemos a todos los que compraron los bonos contribución, lo que nos permitió comprar los materiales. A la Cooperativa Eléctrica que hizo posible que se pudiera instalar la escultura, a La Pedrera que donó los adoquines y Adrián Heitman que donó el césped alrededor del monumento", enumeró Analía Gómez.