El sistema Uber ya funciona en Luján

Mientras se evalúa un proyecto para habilitar la plataforma online en la provincia, varios coches ya circulan por nuestra ciudad. Taxistas y remiseros expusieron su rechazo. Hablan de competencia desleal y de los prejuicios que generaría al mercado local.

Un Chevrolet Classic de color blanco frena en la puerta de la Clínica Güemes. “¿Agustín?”, pregunta el conductor. La persona asiente y sube. Durante 9.14 kilómetros, el vehículo recorre el camino desde ese punto hasta cercanías de la Universidad Nacional de Luján y regresa. El viaje dura 27:03 minutos y cuesta 149 pesos. El sistema Uber ya funciona en Luján.

Al descargar la aplicación, el mapa del sistema muestra cómo diferentes coches recorren la ciudad a la espera de un viaje. Según pudo constatar EL CIVISMO, ya hay al menos tres autos que forman parte del método online para transporte de pasajeros.

Mientras que en la provincia de Mendoza se habilitó su funcionamiento esta semana, en Buenos Aires se discute un proyecto para darle luz verde al sistema que genera rechazos por parte de taxistas y remiseros. Uber (similar a Cabify y Lyftle, entre otras) es una “app” que “conecta” a conductores con pasajeros a través de una plataforma online que funciona como soporte de toda la operación, cobra el viaje a una tarjeta de crédito previamente cargada por el usuario y deposita el dinero en una cuenta del chofer luego de descontarle un canon por el servicio. Sin embargo, en nuestro país también se puede pagar en efectivo a raíz de las trabas impuestas por la Justicia.

Ahora, la polémica por la instalación de Uber se trasladó a la provincia de Buenos Aires, luego de que el diputado de Cambiemos, Guillermo Castello, presentara un proyecto para regular el funcionamiento de este tipo de empresas. Concretamente, la iniciativa modifica el decreto-ley 6.378 -que data de 1957- y regula la actividad del transporte de pasajeros en la provincia. La norma agrega el capítulo “Servicio de transporte privado a través de plataformas electrónicas”, que engloba a todas las “apps” similares a Uber.

El proyecto habilita a dueños de autos privados inscribirse en una o más de estas empresas para brindar el servicio de transporte privado y no impone un límite para la cantidad de unidades ni un precio fijo para los viajes. Sin embargo, sí presenta una serie de requisitos para los nuevos choferes, como la exigencia del registro de conducir profesional, del seguro para pasajeros y la inscripción tributaria y previsional. Todas estas cuestiones no son solicitadas por la empresa a la hora de abrir una cuenta de conductor.

En ese contexto, el miércoles, se realizó una masiva protesta de taxistas tanto porteños como de la provincia en la Legislatura Bonaerense de La Plata para protestar contra el posible desembarco de Uber. 

Pese a estar prohibidas, las apps de transporte ya cuentan, según sus propios registros, con más de 30 mil personas inscriptas como conductores. Siempre según las empresas, 750 mil personas alguna vez usaron el servicio en el área metropolitana.

El sistema utiliza el GPS del celular para que, a la hora de que alguien pida un viaje, se lo conecte con el chofer que se encuentre más cerca de ese destino. Al usuario, la “app” le indica el nombre del chofer que acudirá a su pedido, la matrícula del auto y el costo total del viaje, ya que previamente debe consignar el punto de llegada.

CRÍTICAS

En nuestra ciudad, la oposición a Uber no se hizo esperar. En diálogo con EL CIVISMO, choferes del Centro de Conductores de Taxi de Luján manifestaron su rechazo. “Un amigo mío se tomó uno. Era un Renault Clio”, contó Carlos Lacanente, al tiempo que agregó: “Son todos truchos esos. Nosotros tenemos que pagar todo en regla, habilitar los autos, registro de pasajero, libreta sanitaria. Y ellos no tienen nada. Es una competencia desleal”.

Actualmente, un Uber solo necesita la VTV, un seguro contra terceros (el mínimo exigido), la licencia de conducir Clase B (para autos) y un certificado de antecedentes penales. Salvo lo último, nada fuera de lo que requiere cualquier persona que quiera salir a la calle con su auto.

“Es claro que es una precarización del trabajo. Esa es la cuestión”, expuso Jorge Morgan, taxista que trabaja en la Terminal de Ómnibus. “En todos los lugares del mundo, una vez que copó Uber, subieron las tarifas. No es que le hicieron un favor al usuario. Por eso en España y Chile están protestando contra eso”. Además, expuso que “acá no hay controles con remises, con los autos truchos que andan toda la noche en la Terminal y en la puerta del Bingo. ¿Entonces me vas a decir que se van a poner a controlar un Uber? Es como mentirme en la cara”.

Por su parte, Javier Ithurrart agregó que “es injusto que unos estén legales y otros puedan trabajar en forma ilegal. Lo más triste es que la gente de acá se queda sin trabajo y los de afuera se llenan de plata”. En la misma línea, Morgan afirmó que “es una multinacional, que la guita se la lleva una persona. Es precarizar el trabajo y muchos tendrán una salida laboral con Uber. ¿Pero hasta cuándo? Es como decir ‘estoy a favor de que venga Farmacity’. Por ahí el usuario puede estarlo, pero en realidad lo que hace es hundir el mercado local”. 

En esa línea, recordó que, durante la visita del ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a la Argentina, también estuvo el CEO de Uber. “Si lo sé yo cualquier persona que está informada lo tiene que saber. En los lugares que Uber fue copando, al principio las tarifas eran bajas y a los choferes les hacían ganar plata. Pero después cambia todo: levantan la tarifa y le dan menos plata al chofer. En todos los lugares del mundo fue así, basta leer un poquito. Lo que pasa es que la gente no se informa, no le interesa. Cuida lo suyo y, cuando le toca, se queja”.

A Alejandro Basma, dueño de la remisería Auto Centro Luján, la noticia no lo sorprendió. “Era de esperarse, en algún momento iban a llegar”, expuso. “Desgraciadamente, si esta gente empieza a trabajar en la zona de Luján y se los legaliza, nosotros no podemos hacer nada. El tema es que cualquiera puede poner un auto a trabajar. Si lo ponés sin ningún tipo de requisito, entonces la competencia es desleal”, apuntó.

La pelea es “casi imposible” para Basma ya que “nosotros no nos podemos comparar con un monstruo, son empresas que vienen y arrasan con todo. No les importa pagar multas y un montón de cosas. Vos pensá que cualquier infracción a nosotros nos sale 10.000 o 12.000 pesos, que es un cuchillo en el corazón. Contra eso no vamos a poder hacer nada”, sostuvo.

Además, dijo que “trabajan más de incógnito que públicamente” y que su habilitación  “nos generaría un perjuicio enorme”. No obstante, reconoció que “lo que pasa es que la situación está mal barajada desde el momento que el 70 por ciento de las agencias de remises de Luján no están en regla. Entonces, ¿cómo haces para juntarte? Yo me reuní dos veces cuando compré la agencia y de lo único que se habla es de aumentar la tarifa. Entonces la competencia ya es desleal entre nosotros”.

Por otra parte, expuso que la crisis y los aumentos también afectan al sector: “No te dan los números de ninguna manera. El mínimo en Luján tendría que estar a 80 pesos para el promedio de consumo que tenemos, con todos los aumentos que hubo. Pero no lo podés poner porque la gente no lo podría pagar. Estamos atrasados, pero los números a la gente no les dan para pagar una tarifa así. La situación es complicada y tendríamos que juntarnos para pelear. Pero no hay unión, las agencias de remises son muy personalistas y los choferes son individualistas. Cada uno mira su propio ombligo y luchamos contra todo eso”.

En tanto, Mariano Cotic, propietario de España Centro, se mostró “totalmente en contra. Te imaginás lo que cuesta para hacer habilitar un auto acá en Luján. Sería una competencia desleal porque nadie verifica nada. Ni siquiera tiene seguro para el pasajero. No sé hasta qué punto, cuando hay un accidente, se cubren”.

Además, enumeró que para habilitar un auto “nos exigen ser titular, domicilio en Luján, VTV para transporte público, seguro para transporte público, inscripción en ARBA y AFIP, libreta sanitaria, registro profesional, cédula, etc. Si mal no recuerdo, son 16 puntos que te exigen para habilitar. A nosotros nos cuesta tanto, nos exigen tantas cosas pero viene esta empresa y mientras tiene un celular con Android y un auto suben y llevan gente”.

51

pesos cuestan los 2 kilómetros arriba de un Uber. Luego, va haciendo un cálculo estimativo.

60

pesos en promedio es el valor del remís en Luján para el recorrido mínimo.

65

pesos es la tarifa de los taxis por los 2 kilómetros.