Pedidos Ya: el modelo de flexibilización llegó a Luján

Desde hace varias semanas comenzó a operar en nuestra ciudad la plataforma para realizar pedidos en forma online. Bajo la modalidad de contratados, un grupo de jóvenes lleva a cabo el reparto de los comercios adheridos al sistema. Un sistema que el gobierno nacional busca imponer como previa al debate legislativo de una reforma laboral.

La plataforma Pedidos Ya desembarcó en las últimas semanas en Luján. Una decena de jóvenes -cuyo punto de encuentro es la plaza Colón- se cuelgan las mochilas térmicas todos los días, se ponen las camperas coloradas y salen a pedalear la ciudad como repartidores de comercios adheridos al sistema online. Un modelo de negocio impulsado por el gobierno nacional como puntapié inicial de un proceso de flexibilización laboral. La precariedad al servicio de las nuevas tecnologías.

Autodefinida como “una compañía de delivery online”, la empresa con sede en Montevideo tiene presencia en varios países de América Latina, además oficinas en las principales ciudades de Argentina, Bolivia, Chile y Paraguay. Pero detrás de los lemas seductores de “sos tu propio jefe” o “manejás tus tiempos” se esconden una serie de irregularidades y la ausencia de derechos laborales, con jornadas extenuantes para alcanzar un sueldo acorde a los tiempos que corren. De esta forma, el salario está asociado a una productividad que ya no depende del trabajador sino de un software.

Los conflictos no tardaron en llegar tras el desembarco de la empresa en grandes centros urbanos. Por ejemplo, en Córdoba, a fin del año pasado la empresa empezó con despidos masivos y tomó empleados bajo la modalidad de monotributistas. De esta forma, empezó a pagar por viaje, además de un plus según los kilómetros recorridos. A ninguno de los cordobeses desplazados les llegó el telegrama de despido: simplemente los bloquearon dentro de la aplicación. En tanto, durante el verano, en Capital Federal se desvincularon a 450 de los poco más de 1.000 repartidores que formaban parte de su nómina. ¿La excusa de los despidos? “Mejorar la calidad de su servicio” y “reorganización en el equipo de su unidad de negocios”.

Estas modalidades calificadas como “formas de nuevo empleo” en la práctica buscan manejarse por fuera de los convenios colectivos de trabajo, excluyendo a los empleados de los beneficios contemplados por la legislación laboral vigente. Es que el vínculo de monotributistas esconde la relación de dependencia. Cuentapropistas de la nueva era digital, que alimentan la posibilidad de una reforma laboral para flexibilizar las condiciones generales.

Justamente, uno de los de los debates que introdujo el gobierno en los últimos días es el de un nuevo régimen especial para las plataformas digitales, como las empresas de delivery Rappi, Glovo y Pedidos Ya; o las de transporte y envíos como Uber y Cabify. El Ministerio de Producción y Trabajo, a cargo de Dante Sica, evalúa crear la figura del trabajador “económicamente dependiente” -basado en una normativa española-, con el fin de otorgar una cobertura legal a quienes facturan como monotributistas o autónomos para una sola empresa o para personas físicas.

Sin embargo, los sindicatos plantearon el riesgo de que las empresas vuelquen a todos sus empleados como autónomos, al tiempo que proponen regular la economía digital a través de los convenios colectivos, algo a lo que las APP se resisten al desconocer la existencia de un vínculo laboral con sus trabajadores y la representación de los gremios. Por ejemplo, Sergio Palazzo, secretario general de La Bancaria, reclamó que los trabajadores de Mercado Libre sean incluidos en el marco laboral de los bancarios. 

EMPLEO PRECARIO

Los aproximadamente 15 jóvenes que conforman parte del staff de Pedidos Ya se transformaron en los últimos días en parte del paisaje de la plaza Colón, reunidos desde las 11.30 cada día. Sobresalen por sus mochilas rojas y sus camperones publicitarios de la firma nacida en Uruguay. La mayoría de los empleados son personas de nuestra ciudad, aunque un grupo llega desde Moreno vía Ferrocarril Sarmiento, con su bicicleta en el furgón. Un rato después se instalan en un banco los repartidores locales.

Para muchos de ellos, este se transformó en su primer empleo, en un mercado desfavorable: la Argentina es el país con mayor desempleo juvenil de la región. Según cifras oficiales, dos de cada 10 en esa franja etaria no tienen trabajo.

“La empresa no nos deja hablar. Estamos desde hace dos semanas”, respondió brevemente un joven de una localidad del Conurbano al ser consultado por este medio. Aunque de a poco fue soltando prenda: “De noche no podemos hacer turnos, entonces hacemos de día. Por ahí, hacemos dos o tres pedidos cada uno”, agregó.

Una chica que se sumó a la propuesta el miércoles pasado contó que la convocatoria fue prácticamente de boca en boca. “Estaba un día y me llamó una de las chicas preguntándome si quería trabajar. Le pregunté de qué se trataba, me dijo que era para Pedidos Ya y dije ‘voy a probar, no pierdo nada’. El miércoles pasado arrancamos. Hubo una juntada en el Hotel Real y ahí nos hicieron firmar el contrato”. Otro joven coincidió: “Me metí por lo mismo”.

“Yo fui delivery y está bueno”, afirmó otro joven con experiencia en el rubro. “Estoy terminando el Secundario y a mí me conviene hacer el horario de 12 a 4 de la tarde así después puedo ir a la escuela y no abandonar. En un horario de un delivery común tenés que estar todas las noches”, afirmó.

Aunque al mediodía el movimiento es escaso (“con suerte hacemos uno o dos viajes”), por la noche la situación cambia. “Y los fines de semana explota”, coinciden.

Por ahora, ellos lo califican como “un trabajo en blanco. Tenemos seguro de vida y para la bici. Si no tenés seguro de la moto, también te lo dan”, detalla uno. Aunque otro aclara que “ponemos todo nosotros, el crédito y la nafta. La indumentaria te la cobran en cuotas: te descuentan 250 pesos por semana”. En esa línea, sintetizó: “Si querés laburar, laburas. Y si no querés, no trabajas pero vas a tener que pagar igual. Es así”.

MERITOCRACIA

Como primer desembarco y con la estrategia de imponer la aplicación en la ciudad, Pedidos Ya realizó la contratación de un grupo de “deliveries”, la mayoría en bicicleta, algunos en moto. Hubo una reunión en el Hotel Real, donde se firmaron los convenios. “No nos pagan por pedido. Cobramos por hora”, aclaró uno de los trabajadores. Otro dio más detalles: “Nos están pagando 130 pesos la hora hasta el 28 de julio. Como es un sistema nuevo, no están asegurados los pedidos, entonces nos pagan por hora. Después nos empiezan a pagar por pedido”.

La próxima etapa genera dudas. Es que una vez que finalicen los contratos, los jóvenes van a empezar a cobrar por cada pedido entregado. Aunque la remuneración es dispar: para acceder a la mejor tarifa debés alcanzar primero la calificación más alta planteada de un ranking que va del 1 al 6. Los que se ubican entre los considerados en la primera valoración recibirán 95 pesos por reparto. Los del segundo escalafón cobrarán 85 pesos; y los del tercero, 65 pesos.  

“Si vos querés llegar al ranking 1 tenés que cumplir, no llegar tarde, tomar la mayor cantidad de turnos posibles. Y trabajás de lunes a lunes”, reconoce una joven que -por ahora- está considerada en el tercer escalafón de repartidores.

Los turnos de trabajo se reparten en dos franjas horarias: de 12 a 16 y de 20 a 24. “Si querés los tomás y si querés no. Todo depende de nosotros porque el tema es que es por ranking”, remarca otro trabajador. Esta modalidad se modificaría a turnos de dos, cuatro y hasta seis horas.

Ese formato “me conviene más”, afirmó uno de los repartidores. “Quizás en una hora hacés lo que te pagan en cuatro horas. Ahora yo en un turno hago 520 pesos, aunque no haga ningún viaje. Capaz que si en una hora meto cinco pedidos, hago más que eso”, agregó

32

Locales habilitados en nuestra ciudad para pedir comida a través de Pedidos Ya.

15

Chicos aproximadamente se encuentran trabajando para Pedidos Ya.

130

Pesos por hora reciben los jóvenes contratados por la empresa.

95

Pesos por viaje pasarán a cobrar los repartidores ubicados en el primer puesto del ranking.