Son varios los futbolistas e hinchas de clubes de fútbol que semana a semana se acercan a la Basílica de nuestra ciudad para agradecer por un campeonato o pedir salvarse del descenso. Sin embargo, Matías Ramponi, hincha del Lujanero, no tuvo mejor idea que asociar a la Santa Patrona al club de sus amores.
En el carnet de socio activo que lleva el número 3.229 figura como nombre “Virgen” y como apellido “De Luján”. Mientras en San Lorenzo adhirieron a un perro y en Paraguay asociaron a un árbol, un hincha del Club Luján decidió afiliar a la Santa Patrona de nuestro país.
La fe lleva a peregrinar cientos de kilómetros y, por qué no, permitir entonces asociar a la Virgen de Luján al Club Luján. No hay ningún impedimento en el estatuto de la institución. Sí tiene su domicilio en nuestra ciudad desde aquel día que la yunta de bueyes se negó a seguir avanzando y quedó entablada en este terruño hasta los días de hoy.
Se sabía de la existencia de un hincha de San Lorenzo que había decidido asociar a su mascota, pero Matías Ramponi fue más allá de eso y, con toda la fe del mundo, tuvo la idea de empadronar dentro de los socios a quien en la religión cristiana es la madre de Jesús. Primero este hincha caracterizado hasta la médula con los colores de la banda consultó con el entonces presidente Mariano Peretto si era viable asociar a la imagen religiosa que lo acompañaba en todos los partidos en el Municipal y también -cuando es posible- en calidad de visitante. Al no existir ninguna traba, quedó sellado el vínculo de la Virgen de Luján con el elenco del barrio San Emilio.
A TODAS PARTES
Ramponi es desde chico hincha del Lujanero. No se pierde ningún partido de local y generalmente se ubica detrás del banco de suplentes anfitrión. Aunque no lo hace solo: la imagen de la Virgen de Luján (la socia 3.229) lo acompaña. Es una estatuilla más bien de dimensiones chicas, adquirida en una de las tantas santerías que circundan la Basílica.
También acompaña a Ramponi en las tradicionales peregrinaciones que se realizan a nuestra ciudad, en las que el joven participa obviamente pidiendo por los suyos y por el Lujanero soñando con el ascenso a la Primera B Metropolitana.
DERECHO DE ADMISIÓN
La virgencita dijo presente en cancha de Sarmiento de Junín, en aquel recordado triunfo ante Agropecuario por 1 a 0 con gol de Gastón Sánchez. Ya en una nueva fase, el escenario elegido fue la cancha de Arsenal de Sarandí. En uno de los micros, Ramponi llegó acompañado por su fiel compañera pero en el cacheo de acceso se encontró con la negativa de los encargados del operativo de dejarla pasar. Virgen de Luján tenía derecho de admisión por considerarse un “objeto contundente” que podría convertirse en un proyectil. Por eso no pudo entrar a la cancha del Viaducto. Los policías ordenaron que se quedara afuera, pero Ramponi no quiso dejarla a su suerte y es por eso que terminó en el micro de la Peña Martín Pérez Bianchi a la espera del final del partido en el que Luján estuvo a un paso del milagro ante Estudiantes de La Plata, pero perdió en la definición mediante disparos desde el punto penal.
Los días pasan y Virgen de Luján sigue yendo a la cancha con su cuota al día. A la espera de la vuelta olímpica y con una cita obligada en los festejos frente a su casa de la calle San Martín con los adoquines de la plaza Belgrano como testigos.