Enrique Contessotto es uno de los mejores ajedrecistas a nivel local y zonal, con un importante currículum personal, y comparte sus aprendizajes en distintos talleres. La pandemia no le impidió seguir con lo suyo mediante la disputa de torneos virtuales.
La tranquilidad de la localidad de Jáuregui se presenta perfecta para jugar una partida de ajedrez. El tablero se encuentra completo y sólo falta que el azar determine si al oponente de turno le tocan las piezas negras o blancas. Claro está que por culpa expresa de la pandemia de coronavirus el rival se encuentra por detrás de un monitor de computadora y a varios de kilómetros de distancia. Así puede decirse que en sus momentos de menor tarea laboral pasó sus días de confinamiento obligatorio el ajedrecista local Enrique Contessotto, quien se animó a desandar la milenaria guerra entre reyes y súbditos siendo muy joven, hace aproximadamente unos 25 años atrás.
Su currículum da cuenta de que como jugador fue campeón en diferentes categorías en la Federación de Ajedrez del Oeste del Gran Buenos Aires (FAOGBA), y también varias veces finalista de los Campeonatos Argentinos promocionales. Participó con éxito con medallas incluidas en los Torneos Bonaerenses y tiene en su haber más de 50 torneos internacionales. Estos buenos resultados lo llevaron a ingresar al listado internacional del ranking en el año 2000 con un puntaje ELO de 2.168 puntos. Sin embargo, si bien compitió fuertemente hasta fines de 2001, a partir de allí se dedicó a la enseñanza, difusión y organización de eventos relacionados con el ajedrez. Pese a haberse alejado bastante de la competencia, siempre se mantuvo con un puntaje superior a los 2.000 en el ranking.
ENSEÑAR A LOS DEMÁS
Enrique se refiere a su desempeño actual en el que comparte a sus alumnos lo aprendido tras largas horas de estar adelante del tablero. “Como profesor de Ajedrez soy responsable del taller de la UNLu desde hace más de 10 años. En esa institución me gradué como Ingeniero Agrónomo y la representé deportivamente en diversas instancias nacionales. Desde ese lugar del establecimiento cultural educativo hemos organizado innumerables eventos abiertos a la comunidad, como talleres, torneos infantiles, torneos abiertos, simultáneas y más. Además, eso me permitió como organizador, entre otras cosas, ser el fundador junto a referentes de otros distritos de la LIBA (Liga Infantil del Norte de Buenos Aires), iniciativa que continúa vigente desde el año 2009. Además, en los últimos tiempos también pude desarrollar el Ajedrez en el Partido de General Rodríguez, desde diferentes espacios abiertos a esa comunidad vecina”.
Pero ante los tiempos que corren hay que adaptarse a estar alejados unos de otros y es por eso que los torneos se han vuelto virtuales. “Desde el mes de septiembre, estamos desarrollando el taller de ajedrez de la UNLu, de manera virtual. Esta actividad consiste en dar clases teórico-prácticas orientadas en principio a la comunidad universitaria, pero es también abierto a la comunidad lujanense. A partir de allí, se desarrollan también torneos virtuales a través de la plataforma Lichess, que sirve para poner en práctica lo aprendido en las lecciones entre los participantes del taller. Actualmente contamos con muchos inscriptos, tanto de las distintas sedes de la UNLu como de la ciudad de Luján. Al igual que en todas las actividades, el ajedrez presencial se vio interrumpido por cuestiones de público conocimiento. Sin embargo, el hecho de poder desarrollarse a través de plataformas virtuales convirtió al ajedrez en el deporte de esta cuarentena. Si bien no es lo mismo que desarrollarlo presencialmente, se han podido realizar innumerables torneos de manera virtual, incluso muchos de ellos oficiales. Por ejemplo, se han realizado campeonatos argentinos de partidas rápidas y, en el plano internacional, se han desarrollado las Olimpíadas de Ajedrez, donde nuestro equipo nacional tuvo una meritoria actuación. Además, los avances tecnológicos han hecho posible el desarrollo de clases on line. Sólo resta garantizar los medios para que estas actividades sean accesibles para todas las personas, pero eso ya excede al ajedrez. En el plano organizativo, junto a referentes de Moreno, Las Heras, Lobos, Escobar, San Miguel y General Rodríguez, creamos la liga infantil virtual denominada ‘Promesas de Mate’, que se desarrolla todos los jueves y que, además de jugar y aprender, ofrece una excelente posibilidad de interactuar a niños y niñas de la provincia, que van fortaleciendo nuevas amistades en este contexto tan particular”.
En cuanto a lo inmediato, el taller de ajedrez de la universidad continuará hasta el mes de diciembre y las puertas virtuales se encuentran abiertas para todos aquellos que quieran unirse: “Los interesados pueden contactarse con el Departamento de Deportes de la UNLu y allí le brindarán la información necesaria. Además del cronograma de clases, están programados una serie de torneos abiertos a la comunidad, a desarrollarse de manera virtual, también por la plataforma Lichess. En cuanto al retorno a la presencialidad de esta actividad, creo que es algo que deben resolver los especialistas, aunque personalmente creo que más allá de los protocolos, las cifras de la pandemia en nuestro país son elocuentes y no deberíamos relajarnos. En general, el ajedrez se desarrolla en lugares cerrados, en jornadas de varias horas, lo que no considero que sea lo ideal teniendo en cuenta la forma de propagación de este virus que nos aqueja. Por otra parte, nuestro deporte ha demostrado una gran adaptación a la modalidad virtual, por lo que creo que deberemos seguir siendo pacientes y seguir esperando por el regreso al tablero físico”, terminó diciendo Contessotto con la paciencia lógica de todo ajedrecista.