Alerta ante una forma de extorsionar vía WhatsApp

La Fiscalía de esta ciudad investiga una nueva variante de "cuento del tío" a partir de una llamada y varios mensaje por WhatsApp que recibió un vecino.

Los llamados popularmente “cuentos de tío”, una de las formas más comunes de estafas telefónicas crecieron el año pasado en la Provincia de Buenos Aires un 18%, según la Procuración General de la Suprema Corte bonaerense que difundió recientemente las estadísticas sobre inseguridad en la provincia de Buenos Aires correspondientes a todo 2020

Existe el siempre rendidor verso del corralito con el que terminan sacándole dinero a personas mayores, el verso del premio del supermercado que hacen que la victimas vaya a un cajero automático y termine pasando datos para en un segundo le vacíen la cuenta bancaria, el del amigo que necesita una transferencia bancaria urgente siendo un impostor el que hace la llamada pasándose por conocido del incauto, el cuento de la ayuda social y otras variantes más.

Hace unos días conocimos el engaño de los falsos operarios de la empresa de tv por cable que buscan acceder a la vivienda para terminar cometiendo un asalto y del supuesto embargo que haces desde un presunto estudio jurídico que para levantarlo hay que depositar una suma de dinero.

Otras dos variantes que se conocieron por estos días. Una de ellas llaman al teléfono fijo de una persona diciendo que llama en nombre del Ministerio de Desarrollo Social y que ha recibido una bonificación por el pago del monotributo y que iba a enviar una notificación porque no la hallaron en el domicilio. Todo parece atractivo pero es una burda mentira.

Pero en todo este amplio catálogo de estafas, EL CIVISMO conoció una más y un tanto más sofisticada que está siendo investigada por la Justicia tras la denuncia que radicó un vecino en la Fiscalía.

PASO A PASO

El extorsivo “cuento del tío” comienza cuando persona recibe una llamada por WhatsApp de un supuesto sub comisario que se presenta como Alejandro Dario Torres de la "División de Delitos informáticos” contra la integridad sexual groaming (sic) y pedofilia.

Dice que “en el día de la fecha acabamos de allanar un departamento privado donde se dedicaban a la explotación sexual de dos menores de edad y al peritar los teléfonos que eran utilizados para dicho ilícito me encuentro con una conversación de su dispositivo donde encuadro un encuentro sexual para el día, donde esta menor de edad desapareció.

En este momento -continúa el supuesto sub comisario Torres- tengo que enviar al Juzgado Federal de Menores Nº 4 toda la causa “madre” donde esta caratulada: "Sustracción de Menores, groaming (sic), pedofilia y corrupción de menores”.

Y le advierte al ocasional interlocutor que “en este momento tengo un pedido de allanamiento y detención en mi mano atienda la llamada así solucionamos todo antes que pase al juzgado”

Para sembrar más miedo, envía por WhatsApp un presunto oficio judicial en cuyo encabezamiento puede leerse la palabra “Teletipograma” que dice ser “de carácter muy urgente” y que tiene como “destino” un supuesto “Tribunal en lo Criminal de Menores Nº 4”.

A todas luces ese documento es falso pero la víctima no se da cuenta. Además, en la orden la detención del imputado no figura dato alguno de la persona que será arrestada como nombres, apellido ni domicilio. Y para darle algo más de credibilidad, agrega que durante el allanamiento se procederá al “secuestro de teléfonos, computadoras y llevar al área de policía o informática, mensajes, WhatsApp, fotos, cuentas bancarias y todo lo que sea necesario para esclarecer la causa seguida por Grooming y Corrupción de Menores de 18 años que “será reprimido con reclusión o prisión de 4 a 15 años. Ordeno urgente que se procesa a sede judicial del imputado para tomar declaración y proceder a la detención y traslado a una unidad carcelaria”.

Acto seguido, el sujeto que se presentó como sub comisario Torres añade en un segundo WhatsApp un flyer con el artículo 1 de la Ley 26.94 que indica el monto de la pena de 6 meses a 4 años para todo aquel que por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otras tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”.

Con todo esto, la victima empieza a entrar en pánico y esto es aprovechado por el falso sub comisario que continúa con la extorsión y da ahora un segundo paso como es el de ponerle monto a la negociación.

Por 200 mil pesos asegura que “limpia” de la causa a la persona que acaba de contactar. Si la víctima no tiene ese dinero, empieza a rebajar la exigencia monetaria llegando hasta los 30.000 pesos con la condición que el incauto debe ser discreto si no reúne ese dinero y tiene que pedirle a conocidos esa plata ya que no debe contarle nada. Si esto tampoco da resultado, entonces se conforma con un depósito bancaria de 15.000 pesos que debe hacerlo lo más pronto posible.

EL TRUCO REVELADO

Por empezar, no existe el sub comisario Alejandro Darío Torres. Segundo, tampoco existe la División de Delitos Informáticos sino la División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal Argentina y la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia.

Es cuanto menos llamativo el “Teletipograma”, cuando debería ser una cédula u oficio judicial, el nombre utilizado procura darle mayor credibilidad en un instrumento que es falso. Tampoco dice dónde queda el Tribunal de Menores 4 ni a qué Departamento Judicial corresponde.

Otro error es que se dirige a un juez y o es necesario citar el articulo porque se entiende que el magistrado ya lo conoce. Eso lo hace para seguir amedrentar a la víctima de lo que es una estafa. Otra aberración es que la “División de Delitos Informáticos” le ordene a un juez una detención y como si fuera poco todo esto, además carece del sello ni se aclara la firma del sub comisario Torres y hasta está mal redactado el cierre del apócrifo documento.