Esta parte de los trabajos se centra en el interior del espacio público. Se avanza con los últimos detalles. Luego se colocará cartelería con datos históricos y se intensificarán las medidas de seguridad para su preservación.
Desde hace varios meses la Plaza Colón es objeto de varias tareas de remodelación. Los primeros pasos se dieron sobre las veredas que delimitan el espacio público. Esas intervenciones comenzaron en mayo del año pasado a partir de fondos municipales y ya están terminadas.
Luego llegó el turno del interior de la plaza, etapa que fue posible mediante financiamiento de un programa nacional destinado al mejoramiento de espacios verdes. Dicha instancia se encuentra en su etapa final y quedaría lista en las próximas semanas, en función de un plan de obras de una duración estimada de 150 días.
Las tareas incluyeron la reparación de veredas que componen los caminos interiores, el arreglo de bancos y la colocación de la tradicional granza rojiza. Además, como primer paso, se procedió al tendido de iluminación led. Resta la ejecución de pequeños detalles para dar por terminados los trabajos.
Como cuestión complementaria, serán colocados carteles atendiendo los componentes históricos que forman parte de la plaza. Las indicaciones suministrarán información sobre la vegetación del espacio, la presencia de monumentos y de ornamentos característicos. Si bien ya se concretó la recuperación de la figura de placero, la intención del Municipio es garantizar en el futuro que el lugar cuente con un cuidador durante las 24 horas, como forma de evitar actos de vandalismo.
La Plaza Colón tiene una larga historia como espacio público. En tiempos de la Colonia funcionó como campo de pastoreo del Cabildo de la entonces Villa de Luján. Esa condición comenzó a cambiar hacia fines del siglo XIX, cuando se colocaron faroles y un molino de viento y tanque de agua en su centro. El espacio se benefició con el corrimiento cívico que tuvo la ciudad desde la plaza Belgrano, que poco a poco concentró el perfil turístico. La construcción de la Municipalidad terminó de darle esa característica, mientras que el crecimiento urbano hacia la actual avenida Humberto terminó de consolidar a la Plaza Colón como el espacio público por excelencia de los lujanenses. Algunas reseñas históricas ubican su momento de esplendor hacia mediados del siglo XX, cuando su variedad vegetal le otorgó renombre nacional e internacional.