Tras años de reclamos, finalmente el Consejo Superior derogó la resolución que permitía a los trabajadores derivar sus aportes. El gremio docente celebró la medida, mientras que los trabajadores nodocentes adelantaron que "recurrirán esa decisión".
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Luján votó en su última sesión ordinaria la derogación de la Resolución 425/18 que permitía a los trabajadores universitarios la libre elección de la obra social, es decir, la posibilidad de derivar los aportes a otra prepaga que no fuera DASMI.
Esta polémica resolución que venía siendo discutida por parte de la comunidad educativa planteaba que se encomendaba al Rectorado a que arbitrase “las medidas necesarias a fin de cautelar los mecanismos que permitan a los afiliados de la DASMI ejercer el derecho de los trabajadores universitarios a la libre elección de la obra social sin formular distingo en relación al origen”.
Casi cinco años después, el Consejo tomó la decisión de revocar esta medida a instancias de un reclamo de la Asociación de Docentes de la UNLu (ADUNLu), en una votación que obtuvo seis positivos, cuatro negativos y siete abstenciones, mientras que tres consejeros se encontraban ausentes.
Desde el gremio docente remarcaron que el “Consejo Superior reconoció el principio de solidaridad en la DASMI” y planteó que esa normativa ahora derogada “habilitaba irregularmente la salida de afiliados y la consiguiente migración de aportes”.
ADUNLu, además, había planteado en los últimos años el rechazo al proyecto impulsado para transformarla en una obra social abierta, ingresando al mercado de las prepagas. En tal sentido, lograron frenar la modificación del estatuto de DASMI.
En su momento, habían planteado que “se mantiene operativo un formulario y un mecanismo para la supuesta libre opción de obra social que favorece la salida de afiliados dejándolos a la deriva en su cobertura de salud. Le sirve de escudo a un sector del sindicato nodocente que favorece este vaciamiento, para desentenderse de las y los trabajadores de la obra social y, en forma paulatina, además trasladar personal a otras áreas de la UNLu sin dar la cobertura correspondiente a las tareas necesarias en la Obra Social”.
Por eso, celebraron la medida tomada por el Consejo Superior al entender que “es fundamental para adecuar las resoluciones de la UNLu a la normativa vigente en la materia, respetando el estatuto de nuestra Obra Social, DASMI. De esta manera se encauza una situación irregular que afectaba el financiamiento de nuestra Obra Social y se retoma la senda de la construcción de una Obra Social solidaria”, expusieron.
Sin embargo, los dirigentes sindicales nodocentes, en el marco de la Asamblea General de la Asociación de Trabajadoras y Trabajadores de la UNLu, anticiparon que “recurrirán esa decisión que intenta suprimir derechos adquiridos de las trabajadoras, los trabajadores y sus familias”. En este sentido, señalaron la “grave decadencia institucional que esta situación expresa”.