En 2024 se cumplirán cuatro décadas del acto que formalizó el regreso de las actividades académicas luego del cierre dispuesto por la dictadura. Mientras algunos sectores pretenden arremeter contra el sistema universitario público, un repaso por datos y cifras sobre la casa de altos estudios local.
“Orgullosos de nuestra universidad”, rezaba una de las banderas que acompañó la lucha por la reapertura de la Universidad Nacional de Luján (UNLu), víctima de la arbitrariedad dictatorial que en 1980 formalizó el cierre de la casa de altos estudios creada en 1972.
Aquella fue una lucha que unió a los distintos claustros que componían la institución y que logró triunfar una vez recobrada la democracia, con una ley votada por el Congreso. El próximo año se cumplirán cuatro décadas del acto que oficializó la reapertura de la UNLu.
El acto tuvo lugar el 30 de julio de 1984 y sumó la presencia del entonces presidente de la Nación, Raúl Alfonsín: “No viene un gobierno a asumir con algún grado de paternalismo la iniciativa de la obra, viene por el contrario el presidente de los argentinos a dar algo así como un testimonio, de la labor que los hombres y mujeres que han estado vinculados a la lucha por la reapertura de la universidad, ha realizado y ha tenido el éxito correspondiente. Aquí ya no es un partido ni un gobierno el que define la manera en que hemos de destinar los dineros públicos exclusivamente, es la democracia y la consecuencia son todos ustedes y cada uno de ustedes”, expresó el mandatario en su discurso.
En esa oportunidad, Alfonsín también consideró la reapertura de la UNLu como “un acto de justicia” y entendía necesario “seguir trabajando también para que la universidad vincule cada vez más a los profesionales con la sociedad en la que actúen, de modo que cuando se reciban no piensen en servirse de la sociedad sino en servir a la sociedad”.
UN PANORAMA
Cuatro décadas después, la UNLu es una universidad consolidada que ofrece un conjunto de carreras de grado divididas entre ingenierías, licenciaturas y profesorados. El primer grupo incluye Agronomía, Alimentos e Industrial. En el segundo caso, el listado es bastante más extenso: Administración, Contador Público, Ciencias Biológicas, Educación, Comercio Internacional, Educación Física, Educación Inicial, Enfermería, Geografía, Gestión Universitaria, Historia, Información Ambiental, Matemática, Sistema de Información y Trabajo Social. Los profesorados incluyen Ciencias Biológicas, Ciencias de la Educación, Educación Física, Enseñanza Media de Adultos, Física, Geografía, Historia y Química.
La oferta de pre grado suma Analista en Ciencias de Datos, Tecnicatura en Industrias Lácteas y Tecnicatura en Inspección de Alimentos. Mientras que en el caso de los posgrados las propuestas vuelven a ser amplias, divididas entre doctorados, maestrías y especializaciones.
A diferencias de otras universidades públicas que se organizan en facultades, la UNLu presenta una estructura departamental, expresada en cuatro departamentos: Ciencias Básicas, Ciencias Sociales, Educación y Tecnología.
Además de la sede central, la universidad cuenta con tres centros regionales (Campana, Chivilcoy y San Miguel), la delegación de San Fernando (donde se dicta la carrera de Educación Física) y una instalación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (destinada a las carreras de posgrado).
Respecto a cifras de estudiantes, egresos y funcionamientos cuantitativos de sus ofertas educativas, las universidades nacionales forman parte de los denominados anuarios estadísticos universitarios. La última actualización remite a dos años atrás, es decir, 2021. Para el caso de la UNLu, el análisis comparativo de aquella medición arrojó un aumento en el número de inscriptos en comparación al promedio de los últimos años. Esa medición y la del año anterior estuvieron atravesadas por la pandemia, una situación sanitaria extrema que obligó a instrumentar la educación a distancia, algo que seguramente incidió en el número de nuevos ingresantes. Ambos anuarios mostraron que tanto en 2020 como en 2021 el número de aspirantes (aquellos que completaron los trámites de ingreso) estuvo por encima del promedio de, al menos, los últimos cinco años, cuya cantidad estimada fue de 8.416, número inferior a los 9.306 de 2020 y los 9.527 del año siguiente. Entre las carreras, la licenciatura en administración atrajo al mayor número de aspirantes, con un incremento por encima del general (16%).
El último de los anuarios publicados, sin embargo, expuso una realidad diferente respecto a la cantidad de egresos de las carreras de grado y pregrado. Los números de 2021 estuvieron por debajo del promedio analizado. Se contabilizaron 750 egresos, 24 menos que en 2020, y 215 del estimado en los cuatro años anteriores. Solo en algunas carreras puntuales esa tendencia fue inversa, como ocurrió en Contador Público (con 87 egresados sobre un promedio de 79) o Educación física (107 respecto a los 80 de promedio).