Correo Argentino: planes de ajuste llegaron a Luján

En las últimas semanas, cerró la oficina de Torres, mientras que en Jáuregui y Open Door seguirán el mismo camino. A los trabajadores les ofrecen retiros voluntarios y en la dependencia central de la calle Mitre ya hubo un despido.

Mientras en algunas provincias se repiten los amparos para frenar el cierre de las oficinas, el gobierno pisa fuerte en los ajustes sobre el Correo Argentino: proyecta más de 7.000 despidos en todo el país como paso previo a su privatización, incluida en la discutida Ley Bases. Y en Luján las reducciones comienzan a sentirse: cierres, retiros voluntarios y despidos.

“Estamos para atrás, literalmente”, sintetizó un trabajador del Correo consultado por EL CIVISMO. Según pudo saber este medio, dejaron de funcionar las oficinas de Torres y Navarro en simultáneo. Y los mismos planes tienen para Open Door y Jáuregui, aunque las circunstancias son diferentes en cada una de ellas.

En la dependencia de la avenida Domingo Cabred 589 de Open Door el cierre está sujeto a la finalización del contrato de alquiler. Mientras que en la oficina de Del Colegio 248 el escenario es más complejo ya que el edificio fue entregado en comodato por Julio Steverlynck en forma exclusiva para la instalación del correo, cuando el pueblo apenas se estaba formando. “Eso se romperá y quedará a disposición de lo que la familia decida”, explicaron.

En ambos casos, las dependencias funcionan con un jefe y un distribuidor. Tres de ellos ya aceptaron los retiros voluntarios -al igual que el encargado de Torres-, mientras que el restante se opuso ya en dos oportunidades. “Le ofrecieron trasladarlo a Navarro para que no cierre, pero tampoco aceptó”, contaron.

Además, en Jáuregui hay un cartero contratado, cuyo futuro es una incógnita. “Se supone que debería pasar a Luján donde falta gente, pero no se sabe qué va a pasar. En Rodríguez hace rato que falta mucho personal. Así en muchos lugares”, contó otro trabajador.

Mientras tanto, la empresa avanza con salidas de trabajadores en forma consensuada entre ambas partes. “La idea es reducir a 7.000 empleados a nivel nacional. De acá -por la oficina central de la calle Mitre- se fueron dos personas con retiro voluntario que les quedaba un año por jubilarse. Vos tenés muchos casos de esos. Después hay muchas personas que tienen 30 años de servicio y se les ha ofrecido el retiro”.

Con este esquema, solo quedaría en pie la oficina de Luján, frente a la plaza Colón, que depende de la cabecera zonal de Mercedes. A nivel nacional, todo responde al Ministerio de Capital Humano en manos de Sandra Pettovello.

“Luján es considerada una oficina grande y no puede quedar con tan poco personal. Ahí ya hubo un despido justificado y además le rechazaron un retiro a uno de los chicos”, contaron a EL CIVISMO. En total, hay cerca de 20 trabajadores.

No obstante, la oficina está trabajando bajo “contingencia”. Por caso, contaron que “pedimos resmas y no nos autorizan nada. El presupuesto es de 25.000 pesos, cuando una carta documento sale 10.000 pesos”.

“Estamos en la nebulosa. No se sabe qué va a pasar de acá a fin de año. No hay un objetivo todavía. Correo Argentino todavía sigue siendo una concesión. No está privatizado, el Estado tiene la mayoría de las acciones que supuestamente eso es lo que quieren vender. Eso estaba en la Ley Bases, con una privatización parcial”, alertaron los trabajadores.

A eso se le suma un congelamiento de hecho de los salarios. El mes pasado cobraron apenas un 8 por ciento de aumento y, para junio, no hay perspectivas de incrementos. “No hay diálogo, te llega cuál es el aumento y hasta ahora no llegó nada nuevo, por lo que deducimos que no va a haber aumento. No llegamos a la canasta básica”, apuntaron.

“La idea evidentemente es achicar. Se está repitiendo lo mismo que en el 98: Cavallo empezó a limpiar preparando el camino para quien viniera. Ese camino tardó un año y medio, rezando para que alguien la compre. Vamos camino a eso. Están haciendo el trabajo sucio para allanar el camino. ¿Pero cómo sobrevivimos hasta eso?”, concluyó un trabajador con años dentro del Correo.