Nafta: Sallaberry se opone que se informen aumentos

La diputada provincial se opone a un proyecto de ley que obliga a comunicar los aumentos esgrimiendo que "rompe el mercado" y "distorsiona la competencia". En Luján, los precios de los combustibles subieron cerca de un 10 por ciento en los últimos tres meses sin ningún aviso previo a los consumidores. La polémica se reaviva en medio de un escenario de aumentos silenciosos donde las estaciones actualizan los valores de madrugada.

No importa si el dólar flota y zigzaguea dentro de la banda cambiaria que el Gobierno nacional defiende a capa y espada. Tampoco si baja su valor al calor de las disputas políticas o las vicisitudes electorales. Lo cierto es que el combustible no detiene su encarecimiento, y lo hace en silencio.

Desde hace algunos meses, amparado en la ola desregulatoria, el Gobierno de Javier Milei eliminó la obligación de las empresas que comercializan combustibles -entre ellas, YPF, la de mayor presencia en el mercado- de informar a sus clientes los aumentos en los precios.

De esta forma, el Ejecutivo buscó amortiguar el impacto no sólo en los precios del resto de los bienes de la economía, sino también en el estado de ánimo ciudadano, que ya no se entera de los reiterados ajustes en los surtidores.

En este escenario, surgió una nueva polémica entre el Estado nacional y el provincial. La diputada bonaerense Rita Sallaberry decidió intervenir y elevar su perfil a través de sus redes sociales y una entrevista concedida al periodista oficialista Eduardo Feinmann, en Radio Mitre.

El jueves pasado, la Comisión de Servicios Públicos de la Cámara de Diputados bonaerense aprobó el dictamen para tratar un proyecto de ley que busca obligar a las empresas petroleras a comunicar las subas de precios con al menos 72 horas de anticipación.

-“¿Es una locura esto o me parece a mí?”, le preguntó Feinmann a Sallaberry, dándole pie para justificar su oposición a la iniciativa, que apunta a defender el derecho a la información de los consumidores de un servicio esencial como la energía.

-“El proyecto de Unión por la Patria no solamente pisa un montón de regulaciones y normas nacionales, sino que puede provocar el efecto contrario: picos de demanda y desabastecimiento”, respondió la diputada del PRO y aliada de La Libertad Avanza.

El proyecto, presentado por la diputada peronista Ayelén Rasquetti, busca “garantizar la transparencia en la comunicación de los precios de los combustibles líquidos”. En la red X, Rasquetti recordó que “desde 2016 hasta junio de este año se publicaban los aumentos y nunca ocurrió nada de lo que pronostican desde CECHA” (Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines).

La legisladora de Cañuelas, referenciada en el massismo, fue contundente: “Si quieren aumentar, pueden hacerlo. Pero deben informar cada vez que lo hagan. Te quieren engañar para seguir vaciándote los bolsillos en silencio.”

Y agregó: “Si aumenta la luz, se informa. Si aumenta el gas, también. Si sube el agua o el colectivo, se avisa. ¿Y la nafta no? ¿Por qué? ¿Qué hay detrás de esos aumentos que no quieren que sepamos?”

Del otro lado, Rita Sallaberry justificó su rechazo en defensa de la “lógica del mercado”, sosteniendo que la medida “rompe las reglas de la competencia e impone un control de precios”.

Con un tono coloquial, apeló al clásico eslogan que equipara la intervención estatal con el fantasma venezolano: “Terminás con quiebra de stock, desabastecimiento y después de eso, ¿qué viene? ¡Venezuela, muchachos!”

Y completó: “Si seguimos así, tenemos una Argentina que apunta a un mundo más libre y una provincia de Buenos Aires que parece el apéndice de Venezuela, con intervención estatal y desgarro de la matriz productiva.”

MULTAS Y SANCIONES

El proyecto bonaerense, ya con dictamen favorable, establece fuertes multas para las empresas que no informen los aumentos: entre 5.000 y 150.000 litros de nafta súper. Además, deberán colocar carteles en los surtidores y comunicar los ajustes en medios digitales 48 horas antes de su aplicación.

Como era de esperar, las petroleras expresaron su rechazo. Alegan que una norma de este tipo podría generar desabastecimiento y perjudicar la competencia, los mismos argumentos esgrimidos por la diputada Sallaberry.

LOS AUMENTOS

A partir del pasado mes de julio la petrolera nacional decidió dejar de informar la actualización de los valores en todos sus productos. Desde dicha fecha, según informó Infobae, “los precios en la Ciudad de Buenos Aires muestran un incremento acumulado de hasta 11,1%, según un relevamiento realizado sobre los valores oficiales de YPF.”

En nuestra ciudad, de acuerdo a los registros que pudo obtener este medio, el porcentaje de aumentos se movió en consonancia con lo establecido en el territorio federal. A mediados de septiembre, la nafta súper alcanzó los 1.416 pesos; un mes después, en octubre, se situaba en 1.453 pesos; y este último miércoles el litro de nafta YPF se vendía en las estaciones a 1.526 pesos, superando holgadamente el valor del dólar oficial (1.413 para la venta). 

MÁS PRESIÓN SOBRE LOS PRECIOS

De acuerdo a lo publicó la agencia de noticias DIB, “la Secretaría de Energía autorizó este lunes una nueva suba en los precios de los biocombustibles y sumó así presión a los precios de los combustibles que pagan los automovilistas en surtidor. Sin embargo, redujo de forma transitoria el porcentaje obligatorio de corte, con el objetivo de contener ese impacto en el valor de la nafta.”

En principio, a través de la Resolución 443, publicada en el Boletín Oficial, estableció el precio mínimo del bioetanol de caña de azúcar se fijó en $918,025 por litro, mientras que el bioetanol de maíz pasó a valer $841,394 por litro. Ambos valores regirán durante todo noviembre y hasta que se publique un nuevo ajuste.

Mientras que a través de la resolución 445, se fijó en $1.688.961 por tonelada el precio de adquisición del biodiésel destinado a la mezcla obligatoria con gasoil durante noviembre, hasta que se establezca un nuevo valor.

De este modo, el Gobierno decidió bajar el corte obligatorio de biodiésel en gasoil del 7,5% al 7% en volumen. La medida se apoya en la Ley 27.640 y se justifica en el “fuerte incremento” reciente del precio del aceite de soja, principal insumo del biodiésel, que viene empujando al alza los costos del combustible.

EL DATO

Hasta el miércoles pasado el litro de nafta súper en las estaciones YPF de Luján se ubicaba en 1.526 pesos, muy por encima del dólar oficial (1.413 para la venta), el valor de referencia.