Con la presencia del gobernador Axel Kicillof, quedó habilitado el puente que reemplaza la antigua estructura de 55 columnas que retenía el agua. El intendente Leonardo Boto celebró que se terminó cuatro meses antes de lo previsto.
Por Brisa Papeschi Marrafino
Minutos después de las 11 de este jueves, bajo un sol implacable que iluminó cada rincón del puente, la cinta se cortó y el nuevo puente Gogna quedó oficialmente inaugurado y reabierto al tránsito, en el marco de las obras de readecuación de la cuenca del río Luján para mitigar las inundaciones.
Funcionarios provinciales, municipales, trabajadores, vecinos e integrantes de la asociación Inundados acompañaron un momento que Luján esperaba desde hace décadas. Además, estuvieron presentes el gobernador Axel Kicillof; el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; el intendente Leonardo Boto; la ministra de Ambiente Daniela Vilar; el secretario de Asuntos Municipales, Lalo Révora; y autoridades del COMILU. También participaron instituciones locales: Sergio Frascaroli, de la Asociación de Inundados, la superiora de las Hermanas Descalzas y el rector de la Basílica, padre Lucas, quien dio la bendición final al puente.
Durante el acto y luego en rueda de prensa, el intendente Boto explicó por qué esta obra es tan significativa. Recordó que el viejo puente “era una trampa cada vez que crecía el río”, con 55 columnas que actuaban como un retén y empeoraban las inundaciones. “La ciudad en parte se inundaba por ese tapón”, señaló.
La obra, que estaba prevista para terminarse en 18 meses, se completó en 14. “Se demolió el viejo puente, se construyó el nuevo y hoy lo inauguramos dentro de la obra del río Luján”, dijo Boto, agradeciendo el acompañamiento de la Provincia.
El puente era uno de los puntos marcados como prioritarios en el Plan Estratégico de Remediación de Inundaciones y su reemplazo habilita el siguiente tramo de intervenciones. Boto anticipó que en febrero se inaugurarán “las obras centrales del río”, además de nuevos senderos en el área nuclear de la ribera.
En la rueda de prensa, el ministro Katopodis destacó que la concreción del puente fue posible porque “hubo un gobernador y un intendente que apostaron cuando muy pocos creían”. Para él, esta obra representa “un paso más para aliviar un problema trágico” que afecta a la ciudad cada vez que llueve fuerte.
“Todos sabemos lo que es una tormenta a la madrugada y el miedo a perder lo que uno tiene. Con este puente, el pueblo de Luján va a dormir un poco más tranquilo”, expresó, y remarcó que se trata de una inversión histórica dentro del plan hidráulico de la cuenca.
“Hoy, en paralelo a esta obra, estamos muy cerca de iniciar la planta de líquidos cloacales en Open Door, que va a beneficiar a toda la ciudad de Luján. Ya comenzó la de Mercedes, y muy pronto se pondrán en marcha las de Suipacha y Exaltación de la Cruz” resaltó Katopodis.
Por su parte, el gobernador recordó su magnitud: abarca 15 municipios, más de un millón y medio de personas y una intervención de 140 kilómetros. Explicó que no se trata solo de reducir inundaciones, sino también de sanear y recuperar el río, con el parque lineal, obras de agua, tratamiento de cloacales y nuevos espacios culturales. Anticipó además que habrá nuevas licitaciones en los próximos días.
Lo que más lo emocionó, dijo, fue estar cerca de quienes dieron la lucha: los vecinos e inundados que vivían pendientes de cada tormenta. “Hoy pueden volver a disfrutar del río: se volvió a pescar, regresó la actividad náutica, y se están transformando zonas enteras de la ciudad”, destacó.
En un tramo más político, Kicillof cuestionó que la Nación haya paralizado mil obras en la provincia y advirtió que “la deuda que se toma hoy la van a pagar los bonaerenses, que aportan 40 centavos de cada peso que maneja la Nación y reciben cada vez menos”.
El corte de cinta no solo dejó habilitado el puente: abrió una nueva etapa de la obra del río Luján, una obra que describen como “la obra del siglo” para el distrito. “Cuando se hacen bien las cosas, salen adelante”, afirmó Boto.