La detención de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses ha puesto el foco mundial en Venezuela, un país con las reservas de petróleo más grandes del planeta.
La detención de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses ha puesto el foco mundial en Venezuela, un país con las reservas de petróleo más grandes del planeta. Muchos conductores en todo el mundo —desde Buenos Aires hasta Nueva York— se preguntan lo mismo: ¿esto hará que el combustible baje de precio en las estaciones de servicio?
La respuesta corta es: por ahora, no esperes cambios drásticos ni bajadas inmediatas. De hecho, los precios del crudo han mostrado volatilidad, pero el mercado global está tan saturado de petróleo que el impacto de Venezuela sigue siendo limitado.
Sin embargo, a mediano y largo plazo, si se logra revivir la producción venezolana, podría haber más oferta - afirman en quotex broker - y, potencialmente, precios más estables o incluso más bajos para el combustible. Vamos a desglosarlo
El panorama actual: ¿qué pasó con los precios del petróleo tras la detención?
Inmediatamente después del evento, los mercados reaccionaron con altibajos. El barril de Brent (la referencia internacional) osciló: subió alrededor de $1 a $61-62 en los primeros días por la incertidumbre, pero luego cayó hacia los $60 o menos en algunos momentos, según reportes de Reuters y Al Jazeera. Al 9 de enero de 2026, el Brent ronda los $63 por barril, con un leve aumento reciente por tensiones geopolíticas más amplias (como en Irán), mientras que el WTI (referencia estadounidense) está cerca de los $59 (datos de Trading Economics y Bloomberg).
¿Por qué no hubo un caos o una subida explosiva? Venezuela produce solo entre 900.000 y 1 millón de barriles al día, menos del 1% de la oferta global, según la OPEP y analistas de Al Jazeera. El mundo ya tiene un exceso de oferta de alrededor de 2 millones de barriles diarios (NPR), lo que mantiene los precios bajos en general.
Expertos como Patrick De Haan de GasBuddy explican que la incertidumbre inicial podría haber causado un pequeño "premio de riesgo" temporal, pero nada que altere mucho el panorama (Forbes y CStore Decisions). En resumen: el evento no ha disparado los precios, y de hecho, algunos días han bajado por la expectativa de más petróleo venezolano en el futuro.
La realidad de Venezuela: un gigante dormido con muchos problemas
Venezuela tiene más de 300 mil millones de barriles en reservas probadas, el mayor del mundo. Pero su producción ha caído en picada: de más de 3 millones de barriles diarios en los años 90 y 2000, a menos de 1 millón hoy, por años de mala gestión, falta de inversión, corrupción y sanciones internacionales (EIA y Columbia University's Center on Global Energy Policy).
El presidente Trump ha prometido que empresas estadounidenses como Chevron invertirán miles de millones para arreglar pozos, tuberías y refinerías. Ya hay anuncios de que EE.UU. controlará ventas de petróleo venezolano "indefinidamente" y tomará entre 30 y 50 millones de barriles almacenados para venderlos (The Guardian y The New York Times).
Esto podría inyectar algo de crudo extra al mercado pronto, pero los expertos coinciden en que no es suficiente para mover la aguja de inmediato.
¿Cuánto tiempo tomará ver más petróleo y precios más bajos?
Aquí viene la parte clave: revivir la industria no es cuestión de meses. Analistas de Rystad Energy estiman que se necesitan $110 a $183 mil millones y más de una década para volver a niveles altos (como 3 millones de barriles diarios). En el mejor escenario optimista:
- En los próximos 2-3 años, - explican en quotex em brasil - podría haber un aumento modesto de 250.000 a 500.000 barriles diarios si se enfocan en campos fáciles de reactivar (CFR y expertos como Tony Franjie de SynMax en Al Jazeera).
- Esto agregaría más oferta al mercado global, lo que típicamente presiona los precios a la baja.
Algunos analistas, como Franjie, advierten que podríamos ver Brent por debajo de $50 si Venezuela regresa fuerte.
Pero otros, como Claudio Galimberti de Rystad, son más cautos: con precios actuales alrededor de $60-63, muchas inversiones no son rentables.
Para la gasolina: expertos como Patrick De Haan (GasBuddy) y Richard Joswick (S&P Global) dicen que cualquier bajada significativa en la bomba tardaría años, no meses. En el corto plazo (2026), los precios bajos actuales se deben más a factores globales como el exceso de oferta y la demanda estacional, no a Venezuela (CNN y ABC News). De hecho, podría haber subidas leves por volatilidad o factores estacionales en las próximas semanas.
¿Qué significa esto para tu bolsillo en la estación de servicio?
- Corto plazo (próximos meses): No esperes bajadas mágicas por Venezuela. Los precios del combustible seguirán influenciados por la demanda de verano (en el hemisferio norte), inventarios y decisiones de la OPEP+. En EE.UU. y Latinoamérica, los precios bajos de 2026 podrían continuar por 4-6 semanas más antes de ajustes estacionales (GasBuddy).
- Mediano a largo plazo (2-10 años): Si las inversiones fluyen y la producción sube, más petróleo venezolano ayudaría a mantener o bajar los precios globales del crudo, lo que se traduce en gasolina más asequible o estable. Sería una buena noticia para conductores, familias y economías que dependen del transporte barato.
- Riesgos: Si hay más inestabilidad o demoras en las inversiones, la producción podría incluso caer temporalmente (Kpler estima posible baja a 700.000 barriles si el bloqueo naval continúa).
En conclusión, la detención de Maduro es un evento histórico que podría cambiar el mapa energético mundial, pero no esperes que tu tanque se llene más barato de la noche a la mañana. El mercado petrolero es gigante y lento, y Venezuela, aunque enorme en reservas, es pequeña en producción actual. Por ahora, la calma reina en los surtidores, y los expertos coinciden: paciencia es la clave.