Su primera edición apareció el 3 de febrero de 1916. Una semblanza de su historia y de los cambios generados desde entonces.
EL CIVISMO celebra este martes sus 110 años. Su primera edición apareció el 3 de febrero de 1916. Una larga historia que desde hace varios años suma su versión digital y diferentes cambios que le otorgan plena vigencia en el periodismo lujanense.
Sus orígenes no fueron diferentes al de otros medios impresos de aquella época. Era común que diarios y periódicos estuvieran vinculados directamente con ideas y partidos políticos. Fue así que EL CIVISMO nació vinculado a la Unión Cívica Radical, de la mano de dos de sus dirigentes locales de aquel momento: José María e Inocencio Pérez.
En sus orígenes fue un periódico bisemanal de 4 páginas que se imprimía en la Capital Federal, en los Talleres Gráficos “Damiano”, de la calle Reconquista 365, y de allí se traía hasta Luján dos veces por semana. Tenía su Dirección y Administración en una casa ubicada en San Martín 172, propiedad de la familia Lazzeri, en la cual, muy reformada, siguió viviendo don Walterio.
Para nuestra aparición, fue justamente don Walterio Lazzeri, como dibujante, quien diseñó el nombre de EL CIVISMO que figuraba en la tapa de aquel periódico que nació el 3 de febrero de 1916.
Con el tiempo, lograron adquirir su propia imprenta y comenzó a trabajar en ella Juan Carlos Márquez, un tipógrafo que llegaba de la ciudad de Mercedes luego de haber “garabateado”, como él decía, en diarios de esa ciudad, bajo el sinónimo de Juan Pueblo.
Ya en el año 1937, Márquez compró el periódico a los hermanos Pérez. Con un perfil fuertemente familiar, el siguiente director fue Juan Carlos Márquez (h), seguido en la década del 70 por su hija María Mercedes Márquez. Actualmente ocupa la Dirección Ezequiel Gigante, cuarta generación al frente del medio.
EL CONTEXTO
Con sus aciertos y errores, seguidores y detractores, la labor periodística de EL CIVISMO ha reflejado parte de la realidad política, social y cultural de Luján hasta transformarse en sí misma en una marca lujanense característica.
En su primer editorial se expresaban algunos propósitos: “Diremos que venimos libres de todo prejuicio, sin odios ni rencores para nadie, a ocupar nuestro modesto lugar en las filas del periodismo argentino, a defender con altura y altivez nuestros ideales, a recoger los clamores de los pobres, de los débiles, víctimas eternas siempre de los mandones que abusan del poder. Ellos tendrán siempre en nuestras columnas su más eficaz y decidido defensor; y a EL CIVISMO podrán recurrir seguros de que recurren a lo que es de ellos, a lo que les pertenece, a lo que pertenece a todos, como que nuestra hoja, lo repetimos, es del pueblo y para el pueblo. Ese es y será nuestro programa”.
En las últimas décadas, de la mano de los cambios tecnológicos, EL CIVISMO ha crecido de manera sostenida también en sus propuestas digitales. A su edición impresa se suma su página web que diariamente recibe miles de visitas, articulada con las múltiples interacciones a través de las redes sociales.
De igual modo incorporó diferentes iniciativas audiovisuales, acorde a los tiempos que corren.