Quién era el hombre asesinado en el San Fermín

Brian Nahuel Velázquez, de 29 años, fue asesinado a quemarropa mientras tomaba mate con amigos en la vereda. Los atacantes, identificados como "El Mapache" y "El Caniche", escaparon tras el crimen. Horas después, vecinos incendiaron la casa del clan Lucero-Medina y marcharon a la Fiscalía para exigir justicia, en medio de denuncias por impunidad y protección judicial.

La noche del horror en el barrio San Fermín se cobró este jueves la vida de Brian Nahuel Velázquez, de 29 años, en un episodio que volvió a exponer el nivel extremo de violencia, impunidad y hartazgo social que atraviesan los vecinos de esta zona.

El crimen ocurrió alrededor de las 22.30, en la puerta de un domicilio de calle Los Rosales al 500, entre calles Los Lotos y Las Madreselvas, frente al CIC de barrio San Fermín, un sector que cuenta con cámaras y tótem de seguridad.

Brian había salido minutos antes a compartir unos mates con amigos en la vereda, luego de una sobremesa tras un asado en la casa de su suegro. Nada hacía prever el desenlace fatal.

De pronto, dos sujetos aparecieron a bordo de una moto 150 cc recién robada, sustraída minutos antes debajo del puente del Acceso Oeste, en el sector que conecta el fondo del barrio La Loma con San Fermín.

Eran Tomás Medina, alias “El Mapache”, quien conducía el rodado, y su acompañante, “El Caniche” Lucero, ambos integrantes del conocido clan Lucero-Medina.

Según relataron testigos, sin mediar palabra, “El Caniche” arrojó un fierro hacia el grupo de amigos. Acto seguido, “El Mapache” descendió de la moto, sacó un arma de fuego y efectuó al menos dos disparos a quemarropa, a menos de cinco metros de distancia, que impactó de lleno en el corazón de Brian Velázquez. Y escaparon.

Velázquez cayó desplomado sobre la vereda. Gabriel, uno de los amigos que estaba junto a él, intentó asistirlo y levantarlo, pero Brian murió en sus brazos.

El testigo aportó un estremecedor relato del momento: “El Mapache me tiró un tiro a mí, pero falló. Apretó de nuevo el gatillo y la bala no salió. En el tercer intento salió el disparo, pero fue para Brian”.

En medio de la desesperación, los presentes llamaron de inmediato a la Policía y a los servicios de emergencia, y además activaron el tótem de seguridad ubicado en la esquina de Los Rosales y Las Madreselvas, justo en el ingreso al CIC. Una ambulancia trasladó a la víctima al Hospital Zonal General Nuestra Señora de Luján, aunque Brian ingresó sin vida.

“Brian no tenía problemas con nadie. Estos mugrientos andaban buscando problemas de la nada, como siempre”, expresó un vecino, visiblemente indignado. Otro agregó: “Pasan con el revólver en la mano y están las cámaras del COM, pero no pasa nada. Se pueden meter en una casa y cagarte a tiros porque tienen ganas”.

La bronca acumulada explotó horas más tarde. Cerca de la medianoche, amigos de la víctima y un importante grupo de vecinos se dirigieron hasta Los Lotos 1480, domicilio del clan Lucero-Medina, y prendieron fuego la vivienda, tal como ya había ocurrido meses atrás.

El incendio se propagó y las llamas alcanzaron dos casas. Dos dotaciones de Bomberos Voluntarios trabajaron para extinguir el fuego. “Las pérdidas fueron totales", informó esta mañana a EL CIVISMO el oficial y portavoz de la institución, Mauricio Cerrutti. 

Mientras tanto, “El Mapache”, “El Caniche” y el resto del clan huyeron del barrio San Fermín. De acuerdo a los testimonios recogidos, tras el ataque la moto se les paró y debieron escapar llevándosela a pie.

La moto utilizada había sido robada apenas minutos antes a un joven al que le abrieron la cabeza de un fierrazo. “Cinco minutos antes le habían dado un cañazo al pibe al que le sacaron la moto. Siempre se paran debajo del puente: te cruzan, te cagan a cañazos y te roban”, denunciaron vecinos.

Familiares, amigos y habitantes del barrio esperan ahora que los responsables no vuelvan nunca más a pisar San Fermín. Este viernes por la mañana, unas treinta personas dejaron sus trabajos y actividades y se congregaron frente a la Fiscalía para exigir justicia.

El suegro de Brian fue contundente: “Estaban comiendo en mi casa, salieron a tomar mate a la vereda y estos pasaron, revolearon un fierro y ‘El Mapache’ se bajó y le pegó un tiro”.

El malestar no es nuevo y va más allá del crimen. Los vecinos sospechan que el clan Lucero-Medina contaría con algún tipo de protección judicial y policial. “¿Por qué no los meten presos? A todo el barrio le roban, tienen como 25 mil denuncias”, reclamaban en la Fiscalía. “Esperaron a que mataran a este pibe”.

También denunciaron que los integrantes del clan suelen denunciar falsamente a vecinos: “Ellos denuncian a la gente de bien. Es el mundo del revés”.

Apuntan además a una decisión judicial clave. Aseguran que la Policía “está atada de manos” desde que el juez de Garantías Marcelo Giacoia hizo lugar a un habeas corpus a favor de un menor del mismo clan, señalado por reiterados delitos violentos. “Pasaba el patrullero por al lado y no hacía nada”, afirmaron.

El nivel de hartazgo llegó al límite. “Queremos explicaciones, todos los días llamamos al 911 y esto no da para más”, exigieron. Incluso lanzaron una advertencia: “Vamos a cortar la ruta 192 si no se van del barrio. Si no los saca la Policía, los sacan los vecinos”.

Al cierre de esta nota, “El Mapache” y “El Caniche” permanecían prófugos y no habían sido detenidos.