Una parte de la banda intentó delinquir en Luján, otra en San Andrés de Giles donde fueron arrestados por la Policía. La sospecha y un mensaje de un vecino de barrio Las Casuarinas resultaron clave.
La secuencia comenzó este miércoles, cerca de las 11 de la mañana, cuando un vecino del barrio Las Casuarinas encendió la alerta en su entorno al advertir una situación sospechosa frente a su vivienda.
Según relató, un Peugeot modelo 208 de color gris, patente OMK-205, con tres hombres a bordo, recorría la zona ofreciendo supuestos trabajos de asfaltado para mejorar las calles del barrio.
Los individuos descendieron del vehículo y llamado en su domicilio para ofrecer el servicio. Sin embargo, algo no le cerró. “La forma de hablar era típica de delincuentes y los mamelucos naranjas que vestían resultaban poco creíbles”, describió el vecino, quien de inmediato compartió su preocupación con sus contactos.
“Gente, avisen a la Policía”, advirtió, en un mensaje que comenzó a circular rápidamente.
Tras ese episodio, el auto sospechoso abandonó el barrio, tomó la Autovía 7 y se dirigió en sentido a San Andrés de Giles. Lo que parecía un hecho aislado terminó siendo la punta de un entramado delictivo mayor que horas más tarde sería desarticulado.
Fuentes policiales confirmaron que, en la ciudad de San Andrés de Giles, seis sujetos fueron detenidos cuando intentaban desplegar una maniobra similar.
Los individuos, oriundos del conurbano bonaerense, ya habían pasado por Luján, donde tres de ellos habían intentado concretar lo que sería estafas o incluso un asalto sin éxito.
En Giles, dieron con el 206 y con un Ford modelo Focus, con otros tres sujetos vestidos como supuestos trabajadores que intentaron ingresar a distintas empresas ubicadas sobre la vieja traza de la Ruta 7 y en la avenida San Andrés.
Entre los objetivos señalados se encontraban el frigorífico Costanzo y la firma Nutremas.
La modalidad, de acuerdo a lo informado por fuentes policiales a una radio local, consistía en ingresar bajo la apariencia de obreros, ofrecer trabajos de refacción y, mediante engaños o incluso amenazas, exigir sumas de dinero por adelantado. En algunos casos, no se descartaba el uso de la fuerza para concretar los ilícitos.
El operativo que permitió frustrar estas maniobras se activó a partir de una alerta emitido por el área Seguridad del Municipio de Luján, que fue recepcionada por el Centro de Monitoreo Municipal de San Andrés de Giles.
A través de las cámaras de vigilancia, se logró identificar los vehículos involucrados y establecer su presencia en esa ciudad. De inmediato, se desplegó un operativo con móviles policiales y personal de la Comisaría local, que culminó con la interceptación de ambos vehículos.
Los seis hombres, todos mayores de edad, fueron identificados en el lugar. Al ser interrogados, aseguraron haber sido contratados para realizar trabajos en la ciudad, aunque esa versión fue rápidamente descartada.
Se constató además que todos tenían domicilio en el Gran Buenos Aires y que uno de ellos registraba un pedido de captura activo por el delito de: “Robo agravado”.