Uno de los hijos del fallecido empresario, llamado "El zar del transporte", quedó en el ojo de la tormenta. Una cuenta en Instagram muestra otra faceta de su persona. El caso saltó rápidamente a la televisión. Aseguran que en la Justicia hay unas 20 denuncias que reclaman la devolución de miles de dólares.
Cuando aún resuena en la opinión pública local el caso de la múltiple estafadora María Sol Moreno, un nuevo nombre irrumpió con fuerza en Luján por hechos de características similares, aunque de una escala considerablemente mayor.
Se trata de Lucas Gabriel Forastieri, uno de los hijos del recordado empresario Julio Forastieri, conocido como “El Zar del Transporte”, quien quedó en el centro de una catarata de denuncias por presuntas estafas que involucran cifras millonarias en dólares y pesos.
Al igual que ocurrió semanas atrás con Moreno, la exposición pública del caso tuvo como punto de partida una cuenta de Instagram. Bajo el nombre “estafadosxlucasoficial”, el perfil comenzó a publicar desde el 14 de marzo una serie de acusaciones, testimonios, audios y material audiovisual que rápidamente se viralizó.
La repercusión fue tal que el tema no tardó en dar el salto a la televisión nacional. El domingo, el periodista Gonzalo Rodríguez presentó un informe en el programa GPS, emitido por América TV, donde se recogieron testimonios de varias de las presuntas víctimas.
El trabajo fue titulado: “Así cualquiera: Pide plata y nunca la devuelve” y allí definieron a Forastieri como “empresario, influencer y chanta”. El informe televisivo se inicia en el Luján Tenis Club, donde Forastieri se encontraba jugando un partido durante una noche reciente. En ese lugar fue sorprendido por el cronista junto a un grupo de damnificados.
La escena mostró el momento en que el acusado, al advertir la presencia periodística, decidió interrumpir su actividad deportiva: dejó de jugar, guardó la raqueta, tomó un bolso y se retiró sin emitir declaraciones. Mientras se alejaba, se escuchó de fondo la voz de una mujer que gritaba: “que todo el mundo se entere que es un estafador”.
Segundos después, Forastieri se subió a un Toyota Corolla, se encerró en el vehículo, tomó su celular y, sin responder preguntas, se marchó por la calle Dr. Real.
Según se indicó en el informe, optó por no hacer uso del derecho a réplica, aunque en ese momento no brindó explicaciones. En el mismo reportaje, varias personas detallaron los montos que aseguran haber perdido.
Matías Amato relató que mantenía una relación de amistad y vecindad con Forastieri, pero que nunca recuperó 50 mil dólares que le había entregado en 2018, dinero que correspondía a ahorros familiares.
En un tono de indignación, también agregó: “En Luján le debe hasta al chico que le lleva la leña, al que le lava el auto en la casa y hasta servicio sexuales debe”.
DAMNIFICADOS
Otro de los testimonios fue el de Lucas Malvasso, quien afirmó haber sido estafado en casi 300 mil dólares. En tanto, Fermín Inchauspe y su pareja, Maia Cechetto, oriundos de Concordia, denunciaron haber perdido unos 30 mil dólares en una operación vinculada a la supuesta venta de un departamento a través de la firma Kaizen Construcciones de la que es cofundador.
Las denuncias continuaron con Nicolás Mollo, quien aseguró haber sido perjudicado en 1 millón de pesos; Pablo Lema, quien mencionó un perjuicio cercano a los 800 mil pesos mediante cheques sin fondos en 2022; y Manuel Meñazcas, quien indicó que Forastieri lo estafó el 21 de septiembre de 2025 en una suma de 500 mil pesos.
También se sumó el testimonio de Toveo Orea, quien afirmó: “a mí me robó 2 mil dólares y tengo comprobantes”. Desde Uruguay, Diego Mac Entyre denunció haber sido estafado en febrero de 2023 por un monto de 10 mil dólares.
Este último incluso apareció en un video difundido en redes sociales, donde se lo ve subido al capot de una Ferrari amarilla conducida por Forastieri, a quien increpaba para que le devolviera el dinero.
UNA VOZ EN OFF
La cuenta de Instagram que impulsó la visibilización del caso expone además el estilo de vida que llevaba el acusado.
Las publicaciones muestran a Forastieri en destinos internacionales como Dubái —con el hotel Burj Al Arab de fondo— y París —con la Torre Eiffel como escenario—, así como también en Punta del Este, donde se lo ve conduciendo vehículos de alta gama como Ferrari, Porsche y Lamborghini.
En las imágenes, se lo observa descorchando botellas de champagne de alto valor, posando en mansiones, viajando en helicópteros y exhibiendo un físico trabajado en gimnasio. En síntesis, una vida asociada al lujo extremo.
Una voz femenina en off acompaña el material con frases como: “¿Querés tener una vida de mega millonario?” y plantea que para ser como él hay que cumplir una “sola condición”: “Ser un verdadero estafador”.
A partir de esa introducción, la cuenta desarrolla lo que describe como distintas maniobras fraudulentas: “autos embargados, comprobantes (de pagos) truchos, cheques rechazados, cuentas embargadas, más de 20 causas penales civiles y comerciales que están durmiendo en los Juzgados”. “
Estafó a sus amigos y conocidos sacándole los ahorros de toda la vida para darse él la vida de lujo que lleva con plata de los demás”, sostiene la voz en off, mientras se exhiben imágenes de publicaciones periodísticas -las llamadas “Publi notas” (espacios pagados donde derrochan elogios al entrevistado) en medios como Ámbito Financiero, Revista Pronto, Clarín e Infobae, donde Forastieri había sido presentado como un “exitoso y solidario empresario”.
Por ejemplo, en la revista Caras se encuentra una nota titulada: “Lucas Forastieri: El influencer que es furor en las redes sociales con su revolucionaria vida” y en la bajada se lee el siguiente texto: “Además de ser un exitoso empresario en los bienes raíces, tiene más de un millón de seguidores en Instagram, donde constantemente promueve acciones solidarias. Allí, se convirtió en una celebridad de las redes sociales y un referente para muchos”.
El contraste entre aquellas publicaciones que lo presentaban como un “Amante de los autos deportivos” y un “ambicioso, audaz, visionario, soñador” y la actualidad es muy diferente. Por estos días, es rematado con la frase: “estafando sin escrúpulos”
HAY MÁS
Entre los contenidos difundidos, también hay audios atribuidos al propio Forastieri en los que se exponen presuntas maniobras. Uno de los posteos señala: “Un día tiene 5 Ferrari al otro día tiene 3 y después explica que solo 1…”.
En ese contexto, una voz que sería la del acusado explica: “La amarilla no la puedo ni tocar porque está a nombre de mi hermano, la roja directamente es de él y la tiene en Miami”.
Otro material viral corresponde a un video realizado por un youtuber, en el que Forastieri aparece recibiéndolo en una mansión y mostrando dos vehículos Porsche.
Esos autos —modelos 911 GT3 y GT3 RS— fueron secuestrados por la Policía en diciembre de 2022 en el barrio cerrado La Concepción, en el marco de una investigación judicial.
En aquel momento, la DDI Luján informó que la medida había sido dispuesta por la fiscal Mariana Suárez, con aval del Juzgado de Garantías 2 de Mercedes a cargo de Facundo Oliva.
Los vehículos, valuados en más de 500 mil dólares, fueron trasladados a un depósito fiscal. En ese entonces no se había informado quién era el propietario, aunque ahora se vinculan con Forastieri.
Otros audios difundidos lo muestran jactándose de haber engañado a conocidos. En uno de ellos, al referirse a una persona identificada como Octavio, a quien dice considerar su “amigo”, asegura haberlo estafado en unos 25 mil dólares. En ese mismo registro, también afirma haber mantenido relaciones con la novia de ese hombre y lo desafía a superarlo en sus maniobras delictivas.
Según surge de los testimonios, una de las estrategias consistía en captar dinero bajo la promesa de inversiones inmobiliarias. En ese esquema, ofrecía participar en proyectos de construcción o “real estate”, solicitando transferencias de dinero a cambio de supuestas ganancias. En algunos casos, incluso mencionaba la realización de sorteos, que nunca se concretaban.
La influencer Natali Rodríguez, quien se presenta como “Luchando contra los vendehumos y estafadores” en su cuenta nata.rod, también se hizo eco del caso.
Allí afirmó: “Aparentemente, cagó a medio mundo. ¿Cómo lo hizo? Aparentemente, tiene proyectos inmobiliarios porque tiene una constructora y medio como que te hacía la entrada con opciones de inversión y ‘El Normal’ (por Javier Ferrer, otro empresario e influencer que muestra su vida a puro lujo y que en sus videos aconseja a gente a la que llama, casi en forma peyorativa, “normales”) le habría vendido un departamento y lo cagó”.
En ese mismo contenido, agregó: “Lucas salió hablar y dijo que el departamento tenía una deuda tremenda como para justificarse”, y concluyó con una definición contundente: “El heredero de la línea 57 que terminó siendo tremendo chanta y que debe miles de dólares a muchísima gente”.
Quienes aseguran conocer de cerca la trayectoria de Forastieri y los expedientes judiciales que lo involucran sostienen que todo lo que salió a la luz hasta el momento podría ser apenas una parte de un entramado mucho mayor.
Es solo la punta de un iceberg, coinciden en señalar. Mientras tanto, el silencio del acusado y la acumulación de testimonios en su contra reflejan que no todo lo que brilla es oro y que lo se muestra en las redes y la realidad hay un abismo de distancia.