El Canario sufrió esta tarde una nueva caída: 2 a 0 ante UAI Urquiza de visitante, a pesar de merecer más.
Flandria no reacciona y se hunde en la tabla. Después de un arranque prometedor en el torneo de la Primera B Metro, con dos victorias en casa, el conjunto de Jáuregui acumuló esta tarde su cuarta derrota al hilo: 0-2 ante UAI Urquiza como visitante. Un dato curioso: el Canario no tuvo ningún empate en seis encuentros.
El Canario arrancó mejor aunque los planes se le desmoronaron demasiado rápido. Es que a los 9 minutos el 10 Asprea agarró la pelota con demasiada comodidad, avanzó varios metros y la cedió a Scacchi que sacó un derechazo y liquidó a Morel, que tenía poco por hacer.
Fueron varios minutos de desconcierto en el que la visita sintió el golpe. Pero, con el correr del desarrollo, se fue acomodando, a partir del manejo de Ale Nalerio y, sobre todo, a partir de la presión sobre el rival. El volante tuvo un disparo desde afuera que complicó el arquero, aunque despejó con un rebote peligroso.
Luego, un error en la salida de la UAI Urquiza terminó en los pies de Franco Costa pero luego Benjamín Gíménez tardó demasiado para resolver la pelota.
En el complemento, el entrenador Siale movió el banco desde el inicio: mandó a Bresst por Real. Y el Canario salió con la clara intención de llegar a la igualdad. Cada vez que la agarra Costas, Jáuregui se ilusionaba, mientras que Diósquez se prendía de a momentos.
Sin embargo, le costaba mucho generar situaciones claras para inquietar al arquero Viain. En una de las mejores jugadas de la visita, Diósquez la abrió bien para Bresst, que sacó un buen centro y se la sacaron justo a Giménez, mientras que luego lo tuvo Spitale.
En esa ráfaga, el arquero también se lo tapó a Bresst y Donato (que reemplazó a Giménez) estuvo cerca. También entró el paraguayo Bernal
Sin embargo, del otro lado, una salida en falso de Correa, terminó en una contra dos contra dos y el Canario solo se salvó por una mala definición del futbolista local. Hubiese sido un golpe irremontable a esa altura.
A los 23 minutos, todos pidieron penal por una mano dentro del área luego de que Bernal la quisiera picar, cuando tenía un remate para romperle el arco.
En el último tramo, Siale tiró todo a la cancha: tres en el fondo, un solo volante central y todos para adelante. Pero en una contra el local liquidó la historia: el 9 Enzo Díaz no perdonó para establecer el 2-0.