El nuevo cronograma de la línea 500 que une Luján-Jáuregui comenzó a regir este jueves feriado con una fuerte reducción de frecuencias. Solo afecta a domingos y feriados, pero genera extensos baches horarios y quejas de usuarios por la falta de servicio.
Desde este jueves feriado comenzó a regir un fuerte recorte en el servicio de la línea 500 que une Luján con Jáuregui de la empresa local Transporte 11 de Junio, con una reducción cercana al 50% de las frecuencias durante domingos y feriados.
El nuevo cronograma muestra una drástica disminución de horarios. Por ejemplo, en el ramal por Ruta 7, las salidas quedaron establecidas a las 6, 8, 11, 17 y 22 horas, lo que genera un bache de seis horas entre las 11 y las 17. En tanto, por Ruta 5, los servicios parten a las 9, 13, 15, 19 y 21 horas.
Hasta ahora, el esquema era más frecuente: los colectivos salían cada dos horas, alternando recorridos (horas pares por Ruta 7 e impares por Ruta 5), lo que garantizaba mayor cobertura. Con el nuevo diagrama, los usuarios advierten que el servicio quedó “casi sin opciones” en varios tramos del día.
“La línea 500 sacó un montón de recorridos para los días domingos y feriados. Un desastre, casi sin servicio con la diferencia horaria de una a otra”, se quejó un usuario. Además, ejemplificó el impacto concreto: “Si uno quiere ir el domingo a ver a Luján a la cancha, cuando sale no tiene colectivo y para ir tiene que ir súper temprano”.
Por el momento, el recorte afecta únicamente a domingos y feriados, mientras que el servicio durante la semana se mantiene sin cambios.
Esta medida se da en línea con lo que habían advertido días atrás las empresas de transporte del AMBA, que anticiparon posibles reducciones en las prestaciones debido al fuerte aumento del gasoil y la falta de actualización de ingresos. En ese contexto, las cámaras empresarias señalaron la “imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación” y advirtieron que la operación del servicio “se encuentra en serio riesgo”.
El nuevo esquema, ya en funcionamiento, reaviva el reclamo de los usuarios que dependen del transporte público, especialmente en jornadas donde la movilidad suele concentrarse en actividades recreativas y deportivas.