La Chevrolet Silverado entró al mercado argentino después de años de postergaciones y ya ajusta precios para quedarse

La Chevrolet Silverado se vende oficialmente en Argentina desde diciembre de 2024, cuando las primeras unidades importadas de la planta de GM en Silao, México, empezaron a llegar a los concesionarios después de un proceso de preventa que había arrancado en noviembre durante un evento en La Rural donde General Motors presentó cinco novedades al mismo tiempo. El lanzamiento se había postergado en varias ocasiones por cuestiones vinculadas a la economía del mercado y a los aranceles de importación que complicaban la ecuación de precio, pero cuando finalmente se concretó llegó con dos versiones que apuntan a perfiles de comprador distintos dentro del mismo segmento full size. La Z71 Trail Boss tiene configuración todoterreno con neumáticos All Terrain de alto perfil, suspensión off road, protecciones inferiores para motor y transmisión y un paquete visual con detalles en negro que le da un aspecto más agresivo. La High Country es la tope de gama orientada al confort, con cromados en parrilla y manijas, butaca y volante eléctricos, asientos ventilados y calefaccionados, head up display y estribo autorretráctil. Las dos comparten el motor EcoTec3 V8 de 5.3 litros con 360 CV y 518 Nm de torque, caja automática de diez velocidades y tracción 4WD con reductora.

Lo que pasó con los precios desde el lanzamiento es lo que define la trayectoria temprana de la Silverado en Argentina. Arrancó en preventa con valores de 91883900 pesos para la Z71 y 103384900 para la High Country, que en ese momento equivalían a unos 90000 y 102000 dólares respectivamente. En marzo de 2026 la Z71 estaba en 116256900 pesos, y apenas un mes después General Motors anunció una baja del 12% en la Trail Boss, que quedó en 102305900 pesos, y del 18% en la High Country, que pasó a 107076900. Esa reducción no fue gratuita ni espontánea. Ford había bajado 10000 dólares la gama completa de la F 150 meses antes apoyándose en el acuerdo comercial con Estados Unidos, y aunque la Silverado viene de México y ese acuerdo no le aplica directamente, GM no podía quedarse mirando cómo la competencia se hacía más accesible mientras sus propias camionetas mantenían precios que en el segmento full size significan la diferencia entre cerrar una venta o perderla. Raúl Mier, director comercial de GM Argentina, había dicho en el lanzamiento que la Silverado iba a "sorprender al consumidor argentino" y posicionarse como referente en el segmento, pero la realidad es que posicionarse requiere competir en precio y el ajuste de abril de 2026 fue un reconocimiento implícito de eso.

Yo vengo siguiendo el segmento full size en Argentina desde antes de que la Silverado llegara oficialmente y lo que observo es que la camioneta de Chevrolet tiene un perfil de comprador que no es exactamente el mismo que el de la F 150. El dueño de F 150 en Argentina tiende a ser un usuario que ya conoce la Serie F, que tal vez tuvo una F 100 antes o que viene del mundo de las pickups americanas con la Raptor como aspiración, mientras que el comprador de la Silverado en muchos casos llega desde la Chevrolet S10, que es la pickup mediana más vendida de la marca en el país, y da el salto a la full size porque necesita más capacidad de carga y remolque o porque simplemente quiere algo más grande y se queda dentro del ecosistema Chevrolet donde ya conoce los concesionarios y la red de service. Alberto Cassini, que maneja un concesionario Chevrolet con presencia en tres localidades de la provincia de Buenos Aires, me contó que de las primeras unidades de Silverado que entregó, al menos la mitad fueron a clientes que ya tenían una S10 y que vinieron solos a preguntar por la full size sin que nadie los llamara. "El que tiene una S10 y le va bien con Chevrolet no se pasa a Ford ni a Ram, sube dentro de la marca", dijo, y eso tiene sentido si uno mira cómo funciona la lealtad de marca en el interior productivo argentino donde la relación con el concesionario es más personal y más duradera que en las grandes ciudades.

La Silverado mide 5915 milímetros de largo y 2478 de ancho, dimensiones que en algunas ciudades argentinas generan problemas de estacionamiento concretos pero que en zonas rurales y rutas provinciales son irrelevantes. El chasis viene con preparación off road de serie en las dos versiones, con ángulos de entrada de 24,8 grados y salida de 21,6 grados y una altura libre al suelo de 243 milímetros, números que la hacen perfectamente capaz para caminos de tierra consolidados y ripio. El sistema de cámaras de visión en 360 grados con cuatro ángulos de enganche y seis del perímetro de la pickup es un detalle que en el uso con tráiler resulta particularmente útil y que Chevrolet implementó con más cobertura visual que la mayoría de las competidoras en el segmento. La pantalla multimedia de 13,4 pulgadas es la más grande de la categoría según la marca y viene con el sistema Google built in que funciona de manera independiente sin necesitar conexión de un teléfono, algo que suena a detalle de confort pero que en zonas con cobertura celular irregular tiene utilidad real porque las funciones del vehículo siguen operando sin depender de la señal del smartphone.

Un especialista en informe de historial vehicular de vinnumber.net/es/makes/chevrolet/silverado/ mencionó que las unidades de Silverado importadas a Argentina desde la planta de Silao en México ingresan con registros de fabricación y control de calidad que se pueden cruzar con las bases de datos norteamericanas porque el vehículo comparte plataforma y número de identificación con las unidades que se venden en Estados Unidos y Canadá. Eso facilita la verificación de historial cuando las primeras unidades empiecen a circular como usadas, lo cual no va a pasar antes de 2027 o 2028 en volúmenes relevantes pero que conviene tener presente porque el segmento full size en Argentina opera con inventarios chicos donde cada unidad que entra al mercado de segunda mano tiene un peso relativo mucho mayor que en otros segmentos. La nueva generación de la Silverado ya fue confirmada por GM para revelarse en 2026 con cambios profundos en diseño, motores y tecnología, lo que significa que las unidades actuales van a ser la primera generación oficial en el mercado argentino y van a cargar con la particularidad de ser el punto de referencia contra el cual se midan todas las que vengan después, si GM mantiene la continuidad del modelo en el país, que es algo que todavía no está garantizado considerando que la primera vez tardaron años en concretar el lanzamiento.