Resultado del allanamiento en el bunker de barrio Elli

Dos detenidos, unas 500 dosis de cocaína, marihuana, hasta un arma policial con pedido de secuestro arrojó el procedimiento realizado el sábado a la madrugada.

Dos hombres detenidos, más de 500 dosis de presunta cocaína secuestradas, marihuana, dinero en efectivo, teléfonos celulares y un arma de fuego con pedido de secuestro vigente fue el saldo oficial del allanamiento realizado el sábado a la madrugada en el barrio Elli por una causa por infracción a la Ley 23.737.

El procedimiento fue llevado adelante por la División Unidad Operativa Federal Delegación Mercedes de la Policía Federal Argentina en el domicilio ubicado en calle El Negrito Manuel 2450, señalado como un punto activo de venta de estupefacientes.

La medida fue ordenada por el Juzgado Federal de Primera Instancia de Mercedes, a cargo del juez Elpidio Portocarrero Tezanos Pinto, con intervención de la Secretaría Penal 4.

Según informaron fuentes policiales, al momento del ingreso de los efectivos, dos sospechosos intentaron darse a la fuga. Sin embargo, fueron rápidamente localizados y detenidos en viviendas cercanas, luego de un operativo cerrojo desplegado en la zona.

Durante la requisa, los investigadores incautaron alrededor de 500 envoltorios que contendrían clorhidrato de cocaína, además de una sustancia vegetal compatible con marihuana.

También se secuestró una suma no precisada de dinero en efectivo, teléfonos celulares y una pistola perteneciente a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que contaba con pedido de secuestro vigente, un dato que suma gravedad al expediente.

El informe oficial no brindó las identidades de los detenidos, mientras avanza la investigación judicial para determinar el alcance de la red narco que sigue muy activa en esta zona de la ciudad.

En paralelo al procedimiento, efectivos federales que quedaron custodiando el inmueble comenzaron a recibir testimonios espontáneos de vecinos, quienes manifestaron su preocupación por la creciente proliferación de puntos de venta de droga en el barrio Elli y en el lindante barrio Ameghino, el epicentro de la organización narco comandada por Marcia Giovanettone, prófuga desde el pasado 18 de marzo.

De acuerdo a los relatos recogidos en el lugar, existirían otros domicilios utilizados para la comercialización de estupefacientes, particularmente en calle Darwin, y un nuevo punto de venta que había comenzado a operar en calle Cerrito a pocas horas del allanamiento realizado en El Negrito Manuel.

Los vecinos de bien también describieron el impacto directo que esta actividad ilícita tiene en la vida cotidiana del barrio. Según denunciaron, la proliferación de drogas viene acompañada de un aumento sostenido de robos menores, cometidos por personas con consumo problemático, comúnmente denominados “fisuras”.

Estos hechos delictivos suelen encuadrarse en la modalidad rastrera o “soguera”, con el robo de garrafas, ropa tendida, herramientas, macetas e incluso juguetes de niños.

En ese contexto, también trascendió que la líder narco tendría intenciones de adquirir varias propiedades en el barrio Elli, con el objetivo de consolidar y expandir su dominio territorial.

Uno de los testimonios que más llamó la atención de los investigadores fue el de un vecino que, tras acercarse a brindar información, decidió ocultarse al advertir la presencia de un móvil del Comando de Patrullas.

Esta reacción fue interpretada por los efectivos federales como un posible indicio de desconfianza o temor vinculado a una presunta connivencia entre sectores policiales y la estructura narco.

En la misma línea, otro vecino aportó registros fílmicos sobre los movimientos en el domicilio allanado y relató situaciones que refuerzan esa sospecha.

Según su declaración, en reiteradas ocasiones se observó durante la noche un móvil del área de Protección Ciudadana estacionado en la esquina de Darwin y El Negrito Manuel, a escasos metros del punto de venta.

De acuerdo a su versión, desde el búnker salían personas que se dirigían hasta el vehículo, permanecían allí algunos minutos y luego regresaban, en medio de un flujo constante de compradores.

Según su declaración, en reiteradas ocasiones se observó durante la noche un móvil estacionado en la esquina de Darwin y El Negrito Manuel, a escasos metros del punto de venta.

De acuerdo a su versión, desde el búnker salían personas que se dirigían hasta el vehículo, permanecían allí algunos minutos y luego regresaban, en medio de un flujo constante de compradores. “No sé si los narcos les daban plata o droga”, expresó el vecino ante los policías federales, quienes tomaron nota de sus dichos y le facilitaron un canal de contacto para que pueda ratificar la información, incluso de manera anónima, con el fin de fortalecer la investigación.

La desconfianza hacia las fuerzas de seguridad, tanto provinciales como municipales, aparece como un denominador común entre muchos habitantes de Elli y Ameghino, donde la problemática del narcotráfico se ha intensificado en los últimos meses.

En poco más de un mes, se realizaron al menos tres procedimientos con el secuestro de más de 2.250 dosis de cocaína, lo que evidencia la magnitud del fenómeno y la disputa por el control territorial en estos sectores de Luján.

Mientras tanto, la causa continúa en plena etapa investigativa, con la mira puesta en desarticular de manera definitiva una red que mantiene ramificaciones activas pese a la condición de prófuga de “La Marcia”.