La secuencia comenzó en el Partido de General Rodríguez y culminó pasando el Puente Libertad.
Una vez más la inseguridad volvió a golpear con violencia sobre el Acceso Oeste. El sábado cerca de las 17, delincuentes armados persiguieron a tres motociclistas que circulaban desde General Rodríguez por la mano senrtido a San Andrés de Giles y, tras efectuar varios disparos para obligarlos a detenerse, lograron robar una moto Honda modelo Tornado 250 cc a la altura del kilómetro 65,500, en jurisdicción de Luján.
La víctima sería un docente jubilado domiciliado en General Rodríguez que había salido a pasear junto a dos amigos con aparente destino hacia la zona de Carlos Keen.
A poco de salir a la ruta, el grupo había cargado combustible en una estación de servicio YPF ubicada en el kilómetro 54,800 del Acceso Oeste y continuó viaje sin imaginar que ya estaban siendo observados por delincuentes.
De acuerdo a lo reconstruido, poco después de retomar a la autopista comenzaron a ser seguidos por otra moto con dos sujetos a bordo. La persecución se extendió varios kilómetros hasta que, ya en territorio lujanense, los sospechosos empezaron a efectuar disparos contra uno de los motociclistas para amedrentarlo y obligarlo a detenerse.
Las detonaciones comenzaron luego de pasar la estación de peaje ubicada en el kilómetro 57,400. Según trascendió, dos de las motos del grupo, aparentemente de mayor cilindrada, lograron acelerar y escapar de la escena al escuchar los tiros, alejándose del docente jubilado que conducía la Honda Tornado. Sin embargo, el motociclista no logró escapar.
Al llegar al kilómetro 65,500, los delincuentes continuaron disparando y finalmente consiguieron interceptarlo. Bajo amenazas con armas de fuego, le robaron la moto y escaparon rápidamente del lugar.
Existen dos versiones sobre los instantes finales del asalto. Una de ellas sostiene que la víctima intentó refugiarse en la estación de servicio Axion situada en la colectora sur, barrio Ameghino, y que los motochorros ingresaron detrás suyo, llegando incluso a apuntar contra los playeros que estaban trabajando en ese momento.
No obstante, uno de los encargados de la estación evitó confirmar esa situación. Consultado por este cronista, respondió con evidente incomodidad que todavía no había revisado las imágenes registradas por las cámaras de seguridad, pese a que ya habían transcurrido más de 48 horas del hecho.
La otra versión indica que los delincuentes lograron darle alcance antes de que pudiera llegar a resguardarse. Allí, siempre bajo amenaza de muerte y apuntándole con armas de fuego, obligaron al conductor a abandonar la Honda Tornado. El motociclista dejó la moto y corrió hacia la estación de servicio en busca de protección.
El episodio volvió a dejar expuesta la fragilidad de la seguridad, al menos, en un tramo del Acceso Oeste que, en teoría, debería contar con fuerte presencia policial del ámbito federal y preventiva.
En las inmediaciones del lugar donde ocurrió el robo suele haber custodia privada y verse esporádicamente a Gendarmería cerca de la estación de servicio, mientras que sobre la mano contraria de la autopista funciona una base de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Además, en el ingreso al barrio Ameghino existe un puesto policial que vecinos de la zona denominan desde hace tiempo como “el puesto fantasma”, debido a que casi nunca hay efectivos cumpliendo funciones.
Residentes del barrio aseguran incluso que durante las madrugadas el lugar suele transformarse en punto de venta de drogas, actividad atribuida a un sujeto al que identifican por llevar una riñonera cruzada sobre el pecho.
Fuentes policiales consultadas extraoficialmente indicaron que el caso es investigado y que no se descarta que los autores del robo estén vinculados a otros hechos similares ocurridos recientemente sobre la autopista.
En tal sentido, trascendió que el fin de semana anterior se habría registrado un episodio de características parecidas en la misma zona del Acceso Oeste.