La cooperativa presentó un proyecto que contempla viviendas y lotes con servicios en un nuevo barrio. La convocatoria superó las expectativas y volvió a poner en evidencia las dificultades que enfrentan miles de familias para acceder a una vivienda propia. Los detalles del proyecto.
La Cooperativa de Viviendas Lujanense (CoViLu) lanzó un nuevo círculo de viviendas y lotes que despertó una fuerte expectativa entre vecinos de la ciudad. La reunión informativa realizada la semana pasada en el salón del sindicato Luz y Fuerza superó ampliamente las previsiones de los organizadores y reunió a una gran cantidad de personas interesadas en acceder a una vivienda propia.
El interés no resulta casual. La situación habitacional en Luján refleja una problemática que se extiende a gran parte de la provincia de Buenos Aires. Para miles de trabajadores, el acceso a un crédito hipotecario se volvió prácticamente imposible debido a los requisitos exigidos por las entidades financieras y a las elevadas tasas de interés. A ello se suma la ausencia de políticas públicas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda y la desaparición de herramientas como el programa Procrear, que durante años funcionó como una alternativa para sectores medios y trabajadores.
En ese contexto, las cooperativas de vivienda aparecen como una de las pocas opciones disponibles para quienes buscan construir una vivienda sin depender del sistema financiero tradicional. El nuevo proyecto de CoViLu contempla no sólo la construcción de viviendas sino también el acceso a la tierra, mediante el desarrollo de un barrio de aproximadamente 155 lotes con servicios de agua corriente, alumbrado público, energía eléctrica y calles.
El emprendimiento estará ubicado en una zona cercana al barrio El Encantado y al barrio San Juan de Dios, con buenos accesos y a pocos minutos del centro de la ciudad.
En diálogo con Pares TV, el presidente de CoViLu, Armando Torne, explicó que la búsqueda del terreno demandó un largo trabajo de evaluación. “Venimos trabajando desde hace mucho tiempo, siempre mirando lotes aptos para nuestra gente, para nuestro futuro asociado. Evaluamos muchas características como las zonas que están alrededor, la tierra en el aspecto técnico y el precio que nos ofrecen”, señaló.
Una de las principales novedades del círculo número 11 es la incorporación de una modalidad de media cuota hasta el momento de la adjudicación de la vivienda. Según explicó Torne, la iniciativa está especialmente pensada para personas que actualmente alquilan y que tendrían dificultades para afrontar simultáneamente el costo de una renta y una cuota completa de construcción.
La fuerte demanda quedó reflejada incluso en la presencia de antiguos asociados durante la reunión informativa. “Nos sorprendió que hubiera muchos ex asociados que ya tienen su casa y venían a informarse porque querían construir una para sus hijos”, contó Torne. No obstante, aclaró que una vez finalizada la inscripción, prevista para el 10 de junio, se priorizará a quienes buscan acceder a su primera vivienda.
Desde la cooperativa también destacan que el sistema permite reducir significativamente los costos financieros. A diferencia de los créditos hipotecarios bancarios, los proyectos cooperativos se autofinancian con el aporte de los asociados y no incorporan intereses. “Nosotros no tenemos un fondo reservado para generar intereses y luego volcarlo en los proyectos. Lo hacemos en conjunto. Cada círculo se autofinancia”, explicó Torne.
Además, las cuotas se actualizan mediante el índice de la Cámara Argentina de la Construcción, un mecanismo que busca otorgar previsibilidad en un contexto económico caracterizado por la inflación y la inestabilidad.
Otro aspecto destacado es que el programa está pensado tanto para familias como para personas que viven solas, un sector que muchas veces queda relegado en los programas habitacionales tradicionales impulsados por el Estado.
LOS DETALLES DEL PROYECTO
El nuevo círculo contempla tres modelos de viviendas, todos con posibilidad de ampliación futura. El primero corresponde a un monoambiente de 40 metros cuadrados; el segundo, a una vivienda de un dormitorio de 50 metros cuadrados; y el tercero, a una unidad de 60 metros cuadrados.
Para ingresar al sistema, los asociados deberán realizar un aporte inicial de 7.650 dólares, monto que también puede abonarse en cuatro cuotas.
En el caso de la vivienda monoambiente, la media cuota inicial será de 240.000 pesos mensuales. Una vez adjudicada y entregada la vivienda, la cuota ascenderá a 480.000 pesos. A ello deberá sumarse la cuota correspondiente al terreno, fijada en 145.000 pesos mensuales.
Las primeras adjudicaciones están previstas para abril, agosto y diciembre de 2027. Asimismo, la cooperativa proyecta realizar sorteos extraordinarios en función del flujo financiero que registre el círculo de asociados.
Todas las unidades serán construidas mediante sistema tradicional, con mampostería de bloques cerámicos portantes, ventanas DVH de aluminio blanco, revestimiento plástico texturado exterior y posibilidades de ampliación futura.
CÓMO INSCRIBIRSE
La inscripción permanecerá abierta hasta el 10 de junio de 2026. Los interesados deberán completar dos formularios disponibles a través del canal oficial de WhatsApp de CoViLu.
La documentación requerida incluye datos personales, elección del modelo de vivienda, modalidad de pago del anticipo, fotocopia del DNI y comprobantes de ingresos, ya sea recibo de sueldo o declaración jurada.
Quienes deseen recibir asesoramiento o evacuar dudas pueden acercarse a la sede de la cooperativa, ubicada en Ana Donatti 794, barrio El Trébol, de lunes a viernes entre las 9 y las 14 horas.