Una de las posibilidades que analizan las autoridades es la creación de un espacio en nuestro país, en tanto se descartó la posibilidad de reconvertir el zoológico del Acceso Oeste en un Bio-Parque.
El ex Zoo Luján atraviesa una nueva etapa tras completar, la semana pasada, el histórico operativo que trasladó a 30 grandes felinos hacia santuarios especializados en Sudáfrica y Estados Unidos. Con ese movimiento, todavía en el predio del Acceso Oeste quedan unos 30 animales.
Así lo confirmó a EL CIVISMO el secretario de Desarrollo Productivo de la Municipalidad de Luján, Juan Pablo Redondo.
“Se hizo un gran traslado de animales a dos santuarios, uno en Sudáfrica y otro en Colorado. Quedan unos 30 animales”, explicó el funcionario, quien precisó que se trata mayormente de grandes felinos “entre tigres, leones y ‘ligers’, que son la mezcla de tigres y leones que se da solamente en cautiverio”.
Por eso, ahora el próximo pasado es definir qué va a pasar con esos animales que todavía se encuentran allí. Según adelantó Redondo, una de las posibilidades es gestionar un nuevo traslado al exterior o avanzar en la creación de un santuario en nuestro país.
“Para esto último, se están barajando diferentes lugares en la Argentina. Esto está en una etapa muy embrionaria”, aclaró el funcionario, sin precisar todavía posibles ubicaciones ni plazos.
En cambio, quedó descartada la posibilidad de instalar un Bio-Parque en el predio del ex Zoo, una propuesta que había sido evaluada en su momento. “Eso está descartado”, sostuvo el funcionario lujanense.
En julio de 2019, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad un proyecto de comunicación para que las autoridades municipales inicien “conversaciones formales con los propietarios del Zoo Luján como con las autoridades nacionales y provinciales que correspondan con el fin de articular las alternativas para lograr la reconversión del establecimiento en un bioparque y/o ecoparque de la ciudad de Luján”.
En febrero del año siguiente, se produjo un encuentro para avanzar en esa línea, en el que estuvo incluso el defensor del Pueblo provincial, Guido Lorenzino, y hasta el propietario del zoológico. Sin embargo, el predio fue luego clausurado y el proyecto quedó en el aire.
A SEIS AÑOS DE LA CLAUSURA
El zoológico de Luján fue clausurado en septiembre de 2020 por el entonces Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, tras detectarse irregularidades sostenidas en materia de habilitaciones y de la normativa vigente sobre conservación de fauna, una medida luego ratificada por la Justicia.
Puertas adentro del predio quedaron unos 130 grandes felinos y alrededor de 400 animales en total -entre ellos el chimpancé Yony, osos, cebras, monos, guacamayos, serpientes y dromedarios-, que en los años siguientes sobrevivieron gracias a donaciones y al trabajo de un reducido grupo de cuidadores y veterinarios, alimentados en gran parte con carne de ganado muerto en campos vecinos.
Recién en septiembre de 2025 el proceso tomó otro rumbo: Four Paws, la ONG con sede en Suiza especializada en el rescate de animales en cautiverio, asumió el cuidado de más de 60 grandes felinos y dos osos pardos, en el marco de un acuerdo con la Subsecretaría de Ambiente de la Nación y los propietarios del predio. A partir de ahí, un equipo de veterinarios examinó a cada ejemplar mediante análisis, ecografías, tratamientos odontológicos y cirugías, y la organización asumió también los gastos de mantenimiento del lugar y los salarios de sus empleados.
El primer traslado a Europa
El proceso de reubicación avanzó por etapas. En febrero de 2026 partió el primer grupo hacia santuarios europeos: los osos pardos Gordo y Florencia fueron enviados a Bulgaria, y una tigresa, Flora, viajó a los Países Bajos, donde murió poco después por el deterioro de su salud tras años de cautiverio en Luján.
El paso siguiente se definió en julio, con la confirmación de un nuevo traslado internacional de 30 grandes felinos para mediados de agosto, divididos en dos grupos de 15 ejemplares.
El operativo, calificado como la evacuación de tigres y leones más grande de la historia global, se concretó la semana pasada. Los animales fueron cargados en cajas de acero reforzadas y trasladados en una caravana de camiones escoltada por la Policía durante la madrugada hasta el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Quince felinos -ocho tigres y siete leones- partieron hacia The Wild Animal Sanctuary, en Keenesburg, Colorado, a unos 50 kilómetros de Denver, considerada la reserva de grandes carnívoros rescatados más grande y antigua del mundo. Los otros quince -nueve tigres y seis leones- volaron con escala en Frankfurt hasta Johannesburgo y de ahí a Lionsrock, el santuario que Four Paws posee desde 2006 cerca de la ciudad sudafricana de Bethlehem, sobre una superficie de 1250 hectáreas.
Ambos grupos llegaron sanos a destino y ya comenzaron un proceso de adaptación gradual y de rehabilitación individual, con planes de alimentación, atención veterinaria y enriquecimiento ambiental diseñados para cada ejemplar, bajo supervisión permanente de los equipos de cada santuario.
“La llegada de estos leones y tigres a Lionsrock y The Wild Animal Sanctuary marca el comienzo de una nueva etapa para animales que han atravesado años de dificultades”, señaló Luciana D'Abramo, una de las autoridades de Four Paws.
Otras especies en el predio
Además de los grandes felinos, el ex zoológico lujanense alojó en los últimos años a otras especies que llegaron a estar bajo cuidado en el marco del acuerdo con Four Paws: guacamayos, un par de cebras, un mono cai, una hembra de camello junto a su cría y Yoni, el chimpancé de 57 años que sobrevive en el predio desde el cierre de 2020.
Con la salida de más de la mitad de los ejemplares alcanzados por aquel acuerdo, una porción del terreno -de un total de unas 30 hectáreas, todas ellas alquiladas- comenzó a ser restituida a sus propietarios originales. La definición sobre el destino final de los felinos que aún permanecen en Luján sigue abierta: todo indica que el camino apunta a la creación de un santuario en el país, aunque restan definir tanto el lugar como los tiempos.