Luego de su estreno en el Cine Gaumont, la nueva producción del cineasta lujanense desembarca en nuestra ciudad. Una historia sobre el amor, el desamor, las heridas del pasado y las contradicciones de los vínculos.
Después de su estreno en el Cine Gaumont, Lo malo del amor, la nueva película escrita y dirigida por el cineasta lujanense Nicolás Capelli, llega a Cinema Rosso de nuestra ciudad. La propuesta, que combina drama, romance y comedia, se mete de lleno en las contradicciones de los vínculos afectivos, las heridas que permanecen después de una ruptura y la posibilidad —no siempre sencilla— de volver a empezar.
Protagonizada por Nicolás Pauls, Magui Bravi, Pilar Fridman, Valeria Kippes y Oscar Esperanza (Vale con Bigote), con la actuación especial de Daniel Miglioranza, la película propone una mirada cercana y naturalista sobre el amor y el desamor. El film tiene una duración aproximada de 80 minutos y, según se conoció durante su presentación, fue rodado en apenas cinco días, una particularidad que habla también de las características de una producción independiente.
Capelli construye una historia en la que el drama y el humor conviven de manera permanente. Porque muchas veces aquello que atravesamos como una verdadera tragedia sentimental puede transformarse, cuando lo contamos desde cierta distancia, en una anécdota capaz de provocar una sonrisa. Esa mezcla atraviesa una película que busca escapar de los lugares comunes de la historia romántica para detenerse en personajes vulnerables, contradictorios y reconocibles.
Daniel, interpretado por Nicolás Pauls, es un escritor que atraviesa una profunda crisis personal y creativa luego del derrumbe de su relación de pareja. Mientras intenta reconstruirse y transformar lo vivido en una novela, aparece Julieta —interpretada por Pilar Fridman—, quien vuelve a despertar en él la posibilidad de confiar nuevamente en el amor. Pero la aparición de Andrea pondrá en tensión todo aquello que Daniel creía haber aprendido y lo enfrentará otra vez con sus deseos, sus miedos y las heridas del pasado.
En ese recorrido, Lo malo del amor se pregunta cuánto de nuestras relaciones responde verdaderamente a decisiones conscientes y cuánto está condicionado por experiencias anteriores que todavía no terminaron de cicatrizar. El deseo, la culpa, la confianza, la dependencia emocional y el miedo a repetir viejas historias aparecen así como parte de un territorio que, lejos de ser excepcional, puede resultar familiar para buena parte de los espectadores.
La película de Capelli llega además a Luján después de su paso por el Gaumont, en una suerte de regreso a casa para una producción que tiene detrás a un realizador de nuestra ciudad. El estreno local permite entonces otra forma de acercamiento: no solamente a una nueva película argentina, sino también al trabajo de un cineasta lujanense que continúa desarrollando su recorrido dentro de la producción audiovisual.
La propuesta podrá verse en Cinema Rosso los jueves, viernes y sábados a las 20.45. Una oportunidad para encontrarse con una historia sobre el amor cuando deja de ser una certeza y se convierte, como tantas veces ocurre en la vida real, en una mezcla de deseo, dudas, contradicciones y nuevas oportunidades.
Y quizá también para descubrir, entre una sonrisa y alguna que otra herida reconocible, por qué las tormentas tienen nombre de personas.